
Redacción.
El rojo obliga a detenerse, el verde permite pasar y el amarillo advierte sobre un peligro. Sin necesidad de palabras, los colores organizan buena parte de la vida cotidiana. Están presentes en todas partes: semáforos, líneas de metro, mapas, señales de emergencia o pantallas de teléfonos.
Y, aunque forman parte de un lenguaje que se utiliza casi sin pensar, no todos lo interpretan de la misma forma.
Día Mundial del Daltonismo: visibilización y cifras
Cada 6 de septiembre se celebra el Día Mundial del Daltonismo, una fecha dedicada a visibilizar esta alteración de la percepción del color y sus complicaciones en el día a día.
Se estima que cerca de 300 millones de personas en el mundo presentan una deficiencia en la visión del color. En 1794, el químico británico John Dalton realizó una de las primeras investigaciones sobre esta alteración visual.
Él mismo describió que su percepción del color no era igual que la del resto y llegó a la conclusión, en ‘Hechos extraordinarios relacionados con la visión del color’, de que un líquido azulado en el interior de sus ojos filtraba la luz.
Antes de su fallecimiento, Dalton pidió que conservaran sus ojos para ser estudiados. Más de 150 años después, un análisis de ADN demostró que padecía deuteranopia, una alteración que afecta a determinados tonos de rojos y verdes, y no la que él había supuesto.
Las alteraciones visuales más comunes del daltonismo tienen una base genética ligada al cromosoma X, por lo que son mucho más frecuentes en hombres.
En algunas poblaciones, especialmente las de ascendencia europea, afectan aproximadamente a uno de cada doce hombres, un 8 %, y a una de cada doscientas mujeres, cerca del 0,5 %.

Se estima que cerca de 300 millones de personas en el mundo presentan una deficiencia en la visión del color. Foto de Rawpixel-123RF
Historia y avances en detección del daltonismo
Desde el ferrocarril hasta la tecnología, la expansión del ferrocarril durante el siglo XIX convirtió la visión del color en una cuestión de seguridad laboral, ya que las señales luminosas se volvieron un elemento esencial para regular la circulación de los trenes.
El accidente de Lagerlunda, ocurrido en Suecia en 1875, dejó nueve muertos tras el choque frontal de dos trenes en la misma vía.
El fisiólogo Alarik Frithiof Holmgren planteó posteriormente que podía deberse a una deficiencia de la visión del color de uno de los ferroviarios, aunque investigaciones posteriores han cuestionado que el daltonismo fuera realmente la causa del accidente.
A raíz de este suceso, Holmgren desarrolló uno de los primeros métodos para detectar alteraciones en la visión del color. Su prueba consistía en clasificar y emparejar ovillos de lana de distintos colores, y contribuyó a extender estos controles entre los ferroviarios, lo que supuso un hito en la medicina laboral.
Más tarde, en 1917, el oftalmólogo japonés Shinobu Ishihara presentó las famosas láminas de puntos de colores con números o líneas serpenteantes que a día de hoy continúan utilizándose para detectar deficiencias de la visión rojo-verde.

El rojo obliga a detenerse, el verde permite pasar y el amarillo advierte sobre un peligro. Sin necesidad de palabras, los colores organizan buena parte de la vida cotidiana. Foto de Kamran Aydinov- Magnific
Accesibilidad y tecnología para personas con daltonismo
Las posteriores investigaciones sobre la visión del color terminaron trasladándose también al diseño y la accesibilidad. Los semáforos mantienen siempre la misma disposición en sus luces, las señales combinan colores con símbolos, y los mapas recurren a líneas, formas y texto para su interpretación.
La revolución digital también ha aportado soluciones. Las Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web (WCAG) establecen que la información relevante no debe depender exclusivamente del uso del color. Los sistemas de Apple y Google incluyen filtros de pantalla y numerosos videojuegos ofrecen ajustes específicos para protanopia, deuteranopia y tritanopia.
También existen aplicaciones capaces de identificar colores mediante la cámara del teléfono móvil o de simular cómo percibe una escena una persona con daltonismo. A ello se suman gafas con filtros ópticos que pueden aumentar el contraste entre determinadas longitudes de onda, aunque no curan esta alteración visual.
Más de doscientos años después de que Dalton tratara de explicar por qué veía los colores de manera diferente, la ciencia y el diseño han avanzado enormemente.
- Desde las primeras señales ferroviarias hasta las aplicaciones móviles, la idea es la misma: cuando una información es importante, el color nunca debería ser la única forma de comunicarla.

Más de doscientos años después de que Dalton tratara de explicar por qué veía los colores de manera diferente, la ciencia y el diseño han avanzado enormemente.
Foto de Creativeart-Magnific.
Andrea Domene Lupiañez.
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