LA CRISTIADA: ¿UNA HERIDA ABIERTA EN LOS ALTOS?
El pasado primero de agosto se cumplieron cien años de la suspensión del culto que el clero mexicano realizó por la entrada en vigor de la “Ley Calles”. En los Altos de Jalisco este centenario no ha pasado desapercibido por ayuntamientos, organizaciones civiles y religiosas quienes han preparado actividades conmemorativas, algunas proyectadas para el 2029.

FOTO GOBIERNO MUNICIPAL DE TEOCALTICHE
San Julián, conocido como “la cuna de la Cristera”; San Juan de los Lagos, bautizado como “tierra de mártires” pero también Lagos de Moreno, Arandas, Tepatitlán, Ojuelos de Jalisco o Encarnación de Díaz, se han sumado a las actividades conmemorativas de la cristiada, poniendo de manifiesto la necesidad tácita de abordar la guerra.
Como señaló el historiador e investigador del CULagos, Eduardo Camacho Mercado, se trata de un elemento clave en la identidad alteña:
“Representa la historia más cercana, es la historia de las familias, no es esta historia nacional donde hablamos de Hidalgo, de Villa y Zapata que nos suenan personajes lejanos. Están hablando de su abuelo, de su bisabuelo, de su tío, etcétera., entonces yo creo que es la cercanía con la experiencia de la historia lo que los hace. Y se ha forjado una identidad local a partir de la guerra cristera: la guerra cristera es el gran acontecimiento definidor de la identidad alteña”.
A diferencia de las autoridades federales, e incluso estatales, quienes han permanecido indiferentes al centenario, en la región han preparado conferencias, colocación de placas, misas, desfiles y exposiciones fotográficas, como una forma de preservar la memoria de este periodo.

FOTO GOBIERNO DE LAGOS DE MORENO
El director del archivo histórico municipal de Lagos de Moreno, Israel Gómez Alonso, considera que aún hay una herida abierta en la región, consecuencia de la poca transparencia que ha habido en torno a la documentación de la época y por los acervos documentales que en la época fueron destruidos:
“En la sociedad todavía existe una herida abierta. Creo que todavía existe esa memoria de un evento que se suscitó no hace mucho, hace cien años. Si bien hay pocas personas o ya casi ninguna que le tocó vivirla si tenemos el recuerdo de nuestros abuelos que nos platicaban como se vivió aquel momento histórico aquí en Lagos de Moreno y en la región y muchos de ellos participaron directa o indirectamente en este movimiento cristero”
En este sentido, el cronista de Ojuelos de Jalisco, Sergio Salazar, destacó que parte de su trabajo para estudiar este periodo de la historia del municipio, se ha tenido que hacer a través del rescate de fuentes orales, primarias o secundarias, por la poca información documental a la que se tiene acceso:
“En la guerra cristera en Ojuelos documentación histórica existe muy poca, muy, muy poca. Lo que si tenemos son aquellos relatos que han venido de generación en generación de personas que les tocó vivir en carne propia el cierre de los templos […] Los relatos son parte de la historia, ¿Por qué? Porque son gente que lo vivió en su momento y que, quizá sí con el tiempo alguna o dos palabras se perdieron, pero la esencia continúa ahí”

FOTO GOBIERNO MUNICIPAL DE SAN JULIÁN
Por su parte, Omar López Padilla, historiador e investigador originario de San Juan de los Lagos destacó la importancia de las actuales conmemoraciones para que las nuevas generaciones de alteños conozcan este periodo y establezcan nuevas formas de entenderlos relacionarse con una etapa dolorosa en la historia de la región:
“Estaría bien que estos cien años funcionarán como un momento en el que nosotros volvamos a pensar como comunidades unidas, a pensar que cualquier diferencia ideológica es menos importante que la convivencia sana entre los grupos. Es una guerra que tiene muchas heridas abiertas en la sociedad y que la conmemoración en lugar de abrirlas todavía mas ayude a mitigar, a cerrar y a llegar a un momento en que nos reconciliemos con nuestra propia historia”
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