La Meca, Arabia Saudita
Unos 1,5 millones de musulmanes iniciaron el lunes los rituales ancestrales del hach, la gran peregrinación musulmana a La Meca, en un contexto de esperanzas ante un acuerdo que ponga fin de forma duradera a la guerra en Oriente Medio.
Reunidos en la ciudad más sagrada del islam, bajas temperaturas que podrían alcanzar hasta 47 grados durante el día, los peregrinos vestidos de blanco comenzaron a cumplir el rito del "tawaf", que consiste en dar vueltas alrededor de la Kaaba, la estructura cúbica negra hacia la que se dirigen en oración los musulmanes de todo el mundo, en el corazón de la Gran Mezquita.
Este año, el inicio del hach coincide con un posible avance en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para alcanzar un acuerdo de paz.
Arabia Saudita y sus vecinos del Golfo, aliados de Washington, han sufrido durante semanas salvas de drones y misiles iraníes, en represalia por el ataque israelí-estadounidense lanzado el 28 de febrero.
Pero Riad se empeña en mantener la política al margen de la peregrinación, a la que asisten millas de fieles iraníes.

Foto por- / AFP
A pesar de la guerra y de la incertidumbre sobre una reanudación del conflicto, la peregrinación a La Meca ha atraído a más visitantes que el año pasado, según las autoridades sauditas.
Mientras los presentes en La Meca se dejan llevar por la euforia espiritual que les producen cumplir con uno de los cinco pilares del islam, el reino se mantiene en estado de alerta.
"Las fuerzas de defensa aérea están encargadas de proteger el cielo sobre los lugares santos y de hacer frente a cualquier amenaza aérea, garantizando la seguridad y la tranquilidad de los peregrinos",
subrayó el Ministerio de Defensa de Arabia Saudita en las redes sociales, mostrando en un vídeo los medios desplegados en la periferia de La Meca.
Millas de millones de dólares
Peregrinos consultados por la AFP expresaron su esperanza en una recuperación inminente de la paz. "El conflicto en Irán ha afectado a todo el mundo. Nadie quiere guerras", afirma Mohamed Chahada, un egipcio en sus 50 años, entrevistado entre la multitud de fieles que salían de la Gran Mezquita.
Esta peregrinación, una de las mayores concentraciones religiosas del mundo, debe ser realizada por todo musulmán al menos una vez en la vida si cuenta con los medios para ello.
El hach consiste en una serie de ritos que se desarrolla a lo largo de varios días en el corazón de La Meca y sus alrededores.
Antes de llegar a la ciudad santa, los peregrinos deben entrar primero en un estado de pureza, llamado ihram, que exige una vestimenta y un comportamiento adecuado.
Los hombres llevan una prenda blanca sin costuras que subraya la unidad entre los creyentes, independientemente de su condición social o de su nacionalidad.
Las mujeres, por su parte, visten túnicas holgadas, en su mayoría blancas, que solo dejan al descubierto el rostro y las manos.

Foto por- / AFP
El primer ritual consiste en dar siete vueltas alrededor de la Kaaba.
Después, los peregrinos pasarán la noche en carpas con aire acondicionado en Mina antes de dirigirse el jueves al monte Arafat, una colina situada a unos veinte kilómetros de La Meca, donde el profeta Mahoma habría pronunciado su último sermón, marcando la etapa central del hach.
- Arabia Saudita, que alberga los santuarios más sagrados del islam en La Meca y Medina, genera cada año millas de millones de dólares gracias a esta peregrinación.
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