Investigan posible fraude en línea ferroviaria accidentada en España
EFE/Ángeles Visdómine




Madrid, España

La Fiscalía europea abrió una investigación para determinar si hubo un fraude de fondos europeos destinados a la línea ferroviaria de alta velocidad Madrid-Sevilla, en la que la semana pasada murieron 69 personas en un accidente, informó este viernes el organismo.

La colisión entre dos trenes de alta velocidad, que conmocionó al país a un mes de las elecciones generales del 29 de noviembre, fue el segundo gran desastre ferroviario ocurrido este año en esa línea, después de otro a comienzos de año con 46 muertos.

La Fiscalía europea también había iniciado pesquisas por aquel accidente ocurrido el 18 de enero cerca de la localidad andaluza de Adamuz.

En esta ocasión, la investigación versa 

"sobre un posible fraude que afecta fondos europeos destinados a la renovación y la mejora de la seguridad, la señalización y los sistemas de comunicaciones", informó el organismo europeo.

Para ello, se están "llevando a cabo medidas de investigación" en Adif, la empresa pública encargada de la gestión de la infraestructura ferroviaria española, así como otros organismos públicos, agregó la nota.

El Tribunal de Cuentas confirmó, de su lado, que agentes de la unidad de policía judicial (UCO) de la Guardia Civil se encontraban "en sus dependencias a petición de la Fiscalía Europea en Madrid, en relación con una solicitud de información".

Dimisiones y reacciones tras los accidentes en la línea Madrid-Sevilla

Esta nueva investigación, centrada en la vertiente económica, es diferente a la abierta en un juzgado español para investigar las causas de este accidente.

Según las primeras pesquisas, la tragedia de Urda comenzó con una avería informática que obligó a varios trenes a detenerse, tras lo cual se dio una orden errónea desde el centro de control en Madrid para que uno de los trenes reanudara la marcha a velocidad normal.

Ese tren habría impactado contra otro detenido "a una velocidad que se estima entre 160 y 200 km/h", de acuerdo con una primera nota informativa de la autoridad independiente que investiga estos accidentes.

El ministro de Transportes, Óscar Puente -también al frente de la cartera durante el accidente de Adamuz-, presentó este martes su dimisión.

"Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo con dos accidentes de esta gravedad en menos de un año",

aseguró Puente, considerado muy cercano al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras días bajo una fuerte presión de numerosos sectores políticos.

El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, presentó su renuncia al día siguiente.

  • Tras la salida de Puente, Sánchez encargó al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, que asumiera transitoriamente la cartera de Transportes.

El líder socialista reiteró entonces su compromiso de trabajar para "recuperar la normalidad en nuestra alta velocidad", después de que días antes hubiera admitido que este segundo accidente había dejado la "confianza quebrada".

Sánchez busca la reelección en las elecciones generales anticipadas del 29 de noviembre, aunque las encuestas le son desfavorables.

Varias de las crisis que han sacudido a su ejecutivo pasan, además, por el potente ministerio de Transportes, cuyo responsable entre 2018 y 2021, José Luis Ábalos, fue condenado en junio a 24 años de prisión por varios delitos de corrupción en un caso relacionado con la compra de mascarillas durante la pandemia de covid-19.

"La corrupción y la mala gestión de Sánchez se ha llevado por delante vidas humanas",

acusó este viernes la vicesecretaria de Sanidad y Política Social del opositor Partido Popular (PP, derecha), Carmen Fúnez, tras conocer la apertura de la nueva investigación de la Fiscalía europea.