José Ignacio Valenzuela apuesta por retratar la diversidad familiar en la literatura infantil
Cortesía




Guadalajara, Jalisco.

Las familias diversas, la pérdida y los cambios forman parte de la vida de niñas y niños, por lo que también deben ocupar un lugar en la literatura infantil.

Bajo esa premisa, el escritor chileno José Ignacio Valenzuela, “Chascas”, presenta Mi casi, casi mamá, una novela que busca cuestionar los prejuicios alrededor de las familias reconstituidas y de la figura de la madrastra.

  • El autor explicó que el libro surgió como una respuesta a la imagen que durante años han construido los cuentos clásicos y el cine sobre ese personaje.

“Yo en general le peleo mucho al prejuicio. Encuentro que el prejuicio es muy dañino y además me parece que es básicamente ignorancia.

La literatura clásica y el cine se han encargado de tratar muy mal a la madrastra, cuando yo conozco muchísimas mujeres que están criando, cuidando y protegiendo a hijos que no son biológicamente de ellas. Me parecía que era algo que debía solucionar, al menos desde mi literatura".

Sinopsis y enfoque de la novela

La novela narra la historia de Clara, una niña que ve transformada su vida cuando Luisa, una actriz de personalidad singular, llega a su casa para convertirse en su “casi, casi mamá”. A través de esa relación, el libro plantea que los vínculos familiares pueden construirse desde el afecto y no únicamente desde la biología.

Valenzuela señaló que esta obra forma parte de una serie integrada también por Mi abuela la loca y Mi tío Pachunga, títulos con los que ha decidido abordar temas que suelen resultar difíciles de conversar con los menores.

“La literatura infantil no está para enseñar, sino para mostrar y reflejar la realidad. La gracia de esta serie es hacerse cargo de temas incómodos, de esos que muchas veces los papás o los maestros no saben cómo empezar a conversar con los niños.

Las familias diversas han existido siempre y los libros también tienen que hablar de ellas".

Reflexiones sobre la comprensión infantil y formatos literarios

El escritor considera que uno de los principales errores de los adultos es pensar que los niños no pueden comprender asuntos complejos.

“Los niños son profundamente más inteligentes de lo que los adultos creen. Entienden muchísimo más de lo que pensamos y no se conforman con respuestas que sólo buscan terminar una conversación. Si hacen una pregunta es porque necesitan una respuesta, y nuestro trabajo es encontrar el lenguaje adecuado para hablarles de esos temas".

Además de escribir desde la mirada infantil, Valenzuela explicó que primero desarrolla una idea antes de decidir si se convertirá en novela, serie o película.

“A mí me obsesionan más los conceptos que los formatos. Empiezo a construir personajes e historias y, cuando ya existen, ellas mismas me dicen si deben ser un libro, una obra de teatro, una película o una serie".


Héctor Navarro