
Redacción Deportes.
La reciente ola de violencia desatada en México tras la muerte del capo del narcotráfico Nemesio Oseguera Cervantes, ‘el Mencho’, ha generado dudas sobre la seguridad del país norteamericano para el mundial de fútbol que se disputará del 11 de junio al 19 de julio y del que es sede conjuntamente con Estados Unidos y Canadá.
Aunque la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, aseguró este martes que no hay "ningún riesgo" para la seguridad de los visitantes durante la cita mundialista, especialmente en Guadalajara, foco de los acontecimientos luego de la muerte del jefe del CJNG, la situación en México está en la lupa de todos los interesados en la cita orbital.
Para dar una muestra de esa preocupación, y coincidiendo con que, según varios medios, la FIFA solicitó informes sobre la seguridad que vive el país, Bolivia, que disputará la repesca intercontinental en marzo en Monterrey, enviará una carta al máximo rector del fútbol para pedir que se incrementen las medidas.

Integrantes de la Guardia Nacional resguardan la zona donde trasladaron el cuerpo de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) abatido en Ciudad de México (México). EFE/ Mario Guzmán
La violencia y los eventos deportivos
No es la primera vez que una compleja coyuntura de orden público amenaza la realización de un evento deportivo en tiempos de paz o cuando no ha habido eventos bélicos de gran envergadura como las dos Guerras Mundiales (1914-1918 y 1939-1945).
En 2001, en medio de los tormentosos diálogos de paz entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC, Colombia estuvo en duda como país sede de la Copa América tras el secuestro de Hernán Mejía Campuzano, vicepresidente de la Federación Colombiana de Fútbol y miembro del comité organizador del torneo, tan solo 16 días antes de la jornada inaugural.
En medio de la tensión que se generó por este hecho, Canadá y Argentina decidieron no participar al esgrimir motivos de seguridad, por lo que las selecciones de Costa Rica y Honduras ocuparon sus plazas.
Finalmente, Colombia recibió la 'bendición' de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), le dio el nombre al certamen de 'La Copa de la Paz', con tan buena fortuna que no hubo ni un solo episodio de violencia por la tregua pactada entre el Gobierno y las FARC.
En lo deportivo el torneo también fue un éxito, Colombia ganó su primera y única Copa América y la improvisada selección de Honduras sorprendió a todos y logró el tercer lugar.
- Dieciocho años después, la primera final única de la Copa Libertadores, que se iba a disputar en Santiago, tuvo que mudarse a Lima ya que la violencia de las masivas protestas provocadas en el marco del estallido social en Chile hizo imposible que se jugara el partido entre Flamengo y River Plate, que el Mengao ganó 2-1.

Foto de Andrés Velandia: https://www.pexels.com/es-es/foto/campo-hierba-cesped-deporte-6059695/
A Madrid por la violencia
Pero la última final de la Copa Libertadores con partidos a ida y vuelta en 2018 fue un asunto aparte. River Plate y Boca Juniors se citaban por primera vez en una final y, tras el 2-2 de la ida en La Bombonera el 11 de noviembre, se debía disputar la vuelta en el Monumental de Núñez el 24 del mismo mes, pero el fanatismo violento hizo de las suyas.
El bus en el que se desplazaba la delegación de Boca hacia el estadio de River fue atacado con piedras y botellas por barras bravas del conjunto riverplatense, lo que hizo que el Xeneize se negara a jugar el partido.
Luego de varios días, la Conmebol, tras negociaciones con la Real Federación Española de Fútbol y el Real Madrid, decidió que el partido definitivo se disputara el 9 de diciembre en el estadio Santiago Bernabéu, encuentro que ganó River por 3-1.

Foto de ????????? ??????: https://www.pexels.com/es-es/foto/hierba-cesped-deporte-fila-16543166/
El deporte se tiñe de sangre
En América no solo el fútbol ha sido el deporte elegido por los violentos, también se recuerdan sucesos que han atentado contra el normal desarrollo de los eventos y hasta han cobrado vidas.
El más notorio ocurrió el 15 de abril de 2013 cuando los hermanos Tamerlan y Dzhojar Tsarnayev hicieron explotar dos artefactos explosivos en el sector de Boylston Street, mientras se desarrollaba el Maratón de Boston, lo que arrojó un saldo de 4 muertos y 282 heridos.
Tamerlan fue abatido por las autoridades en el lugar de los hechos, mientras que Dzhojar logró escapar, siendo capturado días después al intentar fugarse del estado de Massachusetts.
Fue condenado a muerte, pero su condena fue inicialmente conmutada a cadena perpetua. El 4 de marzo de 2022, la Corte Suprema de Estados Unidos ratificó el fallo de pena capital.
Luis Alejandro Amaya E.
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