Quito, Ecuador.
Bajo las luces amarillentas y violetas del Teatro Victoria, en Quito, y con apenas una decoración austera como escenografía, un elenco de actores con discapacidad visual se subió el pasado sábado al escenario para reivindicar, desde el teatro, la inclusión real de este colectivo en todas las facetas de la vida, incluidas las artes escénicas.
Obra teatral y testimonios personales
La obra, titulada 'Desde las sombras', nace de las propias vivencias de sus intérpretes y propone un recorrido por experiencias de pérdida, adaptación y superación, donde actores amateurs como Janeth Carrión o Eduardo Hinojosa relatan los claroscuros de su día a día siendo personas invidentes.
Su director, Guillermo Ramos Ampudia, explicó a EFE cómo este grupo artístico se consolidó con integrantes vinculados a iniciativas anteriores como el colectivo Ciegocleta, donde personas con discapacidad visual hacen ciclismo juntos.
"El trabajo creativo es en metodología de taller. Yo propongo un guión referencial, pero las historias salen de ellos".
Comentó Ramos, al detallar que los diálogos se adaptan a formato de audio para facilitar el aprendizaje del elenco.

Foto: EFE/ José Jácome
Enfoque social y retos del proyecto
La propuesta tiene un marcado enfoque social y busca cuestionar la percepción asistencialista hacia las personas con discapacidad. "No necesitan lástima ni caridad, lo que necesitan son espacios y ayudas", señaló el director.
Sobre el escenario, los actores reconstruyen episodios personales como la pérdida progresiva de la vista o el impacto emocional de ese proceso, pero también trasladan un mensaje de resiliencia.
"Uno piensa que se acaba el mundo, pero no es así. Es difícil, pero toca seguir adelante".
Relató Eduardo Hinojosa, de 60 años, quien ejerció como conductor hasta que una diabetes y el covid-19 le dejaron sin visión durante la pandemia.
Para él, lo más complejo de hacer la obra era aprender de memoria los guiones. Hinojosa relata cómo tuvo que escuchar una y otra vez los audios del director para recordar con exactitud cada palabra antes de subirse al escenario.
Por su parte, Janeth Carrión, otra de las actrices, de 71 años, definió el teatro como una herramienta terapéutica.
"Todo lo que te distraiga es una terapia. No es tan malo estar en la oscuridad, porque puedo hacer cosas que no me atrevía a hacer cuando veía. Me ayudó a perder el miedo".
Reseñó a EFE tras relatar que perdió la vista hace apenas tres años.
Para Ramos, el reto ahora es que la iniciativa trascienda el carácter novedoso y logre consolidarse en el circuito cultural. El grupo aspira a gestionar presentaciones en otras ciudades del país y abrir colaboraciones con instituciones educativas para ampliar su alcance.
Aunque el director evita calificar el proyecto como pionero, asegura que, según referentes del sector teatral local, no existen antecedentes similares en el país con un elenco íntegramente compuesto por personas con discapacidad visual.
Con 'Desde las sombras', el grupo aspira no solo a atraer espectadores, sino a provocar una reacción.
Carrión destacó que no busca que el público "solo vaya a aplaudir una obra de teatro", sino que entiendan que "para nosotros, la discapacidad no es un límite".
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