Presentan terapia que cambia el pronóstico del cáncer de vejiga
Imagen Ilustrativa | Grupo de células epiteliales de la vejiga con apariencia atípica, sugestivo de un tumor urinario. Por myself (Alex_brollo) - Slide files from Hospital of Monfalcone (Italy), CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1147408




Guadalajara, Jalisco

El cáncer de vejiga es una enfermedad de la que se habla poco, pese a ser más común de lo que muchos creen. El problema es que sus síntomas suelen confundirse con otros padecimientos, lo que retrasa el diagnóstico y reduce las posibilidades de un tratamiento oportuno, advirtió la oncóloga del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, María Teresa Bourlon.

"Hay poco conocimiento sobre esta enfermedad. Además, muchos de sus síntomas se minimizan. Entre ellos están el sangrado al orinar, ardor, sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga y urgencia para acudir al baño.

Con frecuencia se confunden con infecciones urinarias u otros problemas inflamatorios y no se llega a un diagnóstico temprano. También ocurre que los médicos de primer contacto no siempre tienen la posibilidad de dar seguimiento y referir oportunamente a estos pacientes con un especialista".

El tabaquismo es el principal factor de riesgo para desarrollar cáncer de vejiga y afecta principalmente a hombres mayores de 50 años.

Durante el Congreso de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO 2026), celebrado en Estados Unidos, se presentaron resultados de una nueva terapia para pacientes con cáncer de vejiga metastásico que podría cambiar el pronóstico de esta enfermedad.

"Es un avance muy importante para pacientes con cáncer de vejiga metastásico, es decir, cuando la enfermedad ya se ha extendido a otros órganos. Con la quimioterapia convencional, la supervivencia promedio era de entre ocho y 15 meses.

Esta nueva estrategia combina un anticuerpo conjugado con inmunoterapia, sin necesidad de administrar quimioterapia inicialmente, y ha logrado que la mediana de supervivencia supere los 33 meses. Estamos hablando de pacientes que antes tenían una expectativa de vida muy limitada y que ahora pueden vivir mucho más tiempo".

  • La especialista explicó que este tratamiento también puede provocar efectos secundarios, como sarpullido o neuropatía, pero señaló que suelen ser más manejables y menos severos que los asociados a la quimioterapia tradicional. 

Rocío López Fonseca