Varices sin bisturí: nuevas técnicas no invasivas
La escleroterapia con espuma actúa directamente sobre la variz y mejora la circulación. Foto cedida por Leclan




SALUD

Pesadez, hinchazón, dolor o calambres forman parte del día a día de millones de personas que conviven con una insuficiencia venosa que afecta tanto al bienestar físico como a la confianza al mostrar las piernas: las varices, un problema común que encuentra la solución también fuera del quirófano.

En los últimos años, la medicina estética ha avanzado hacia soluciones eficaces y seguras que permiten tratarlas gracias a técnicas mínimamente invasivas que actúan directamente sobre la vena dañada.

Eliminar las varices sin cirugía es posible gracias a procedimientos como el endoláser o la escleroterapia endovenosa con espuma, dos tratamientos que se han consolidado como alternativas médicas con resultados duraderos, recuperación rápida y una clara mejora de la calidad de vida.

Qué son las varices y por qué aparecen.

Varices sin bisturí: nuevas técnicas no invasivas

El endoláser permite cerrar la vena afectada mediante luz láser sin necesidad de cirugía. Foto cedida por Leclan

Las varices son venas dilatadas y tortuosas que aparecen, sobre todo, en las piernas cuando las válvulas venosas dejan de funcionar correctamente. Esto provoca que la sangre no retorne de forma eficiente al corazón y se acumule en las extremidades inferiores.

Factores genéticos, hormonales, el sedentarismo, permanecer muchas horas de pie o sentada, el embarazo o el envejecimiento influyen en su aparición. Aunque durante años su tratamiento estuvo ligado casi exclusivamente a la cirugía, hoy el abordaje es mucho más conservador y personalizado.

Tratar las varices sin cirugía: un cambio de paradigma.

La demanda de tratamientos no invasivos ha crecido de forma notable. Tal y como explican los especialistas, cada vez más pacientes buscan soluciones eficaces que no impliquen anestesia general, bajas prolongadas ni cicatrices visibles.

El endoláser es uno de los procedimientos más avanzados para tratar varices sin cirugía. Se trata de una técnica mínimamente invasiva que actúa desde el interior de la vena afectada, sin necesidad de incisiones quirúrgicas.

“La mayoría de mujeres que acuden a nuestra clínica buscan alternativas no quirúrgicas para tratar sus varices, por lo que el endoláser es la opción perfecta”

Explica el doctor Hamidreza Eskandari, director médico de Clínica Golden Estética en Madrid.

El procedimiento consiste en introducir una fibra óptica muy fina dentro de la vena dañada. A través de ella se aplica energía láser que provoca el cierre controlado del vaso sanguíneo.

“Es una tecnología láser que directamente actúa sobre las venas afectadas, aplicando luz láser que provoca un cierre controlado de la misma y que el cuerpo absorbe naturalmente”, detalla el especialista.

Más allá de los beneficios estéticos.

Además de reducir de forma visible las varices, el endoláser mejora la circulación y alivia síntomas como el dolor, la pesadez o la sensación de cansancio en las piernas.

Se trata de un procedimiento seguro, con anestesia local, sin cicatrices visibles y con una recuperación rápida. “Tanto el dolor como la pesadez inicial se reducen considerablemente”, explica el doctor Eskandari.

Otro de sus puntos fuertes es la durabilidad de los resultados.

“Ofrece una solución a largo plazo, con resultados duraderos y efectivos, mejorando la circulación en las piernas”, añade.

Por lo general, se realiza en una única sesión y permite retomar la actividad diaria de forma casi inmediata, con recomendaciones sencillas como evitar ejercicio intenso durante las 48 horas posteriores.

Escleroterapia endovenosa con espuma: una técnica consolidada.

Varices sin bisturí: nuevas técnicas no invasivas

Las varices provocan pesadez, molestias y un impacto estético que afecta a la confianza, explica a EFE el doctor Hamidreza Eskandari. Foto cedida por Leclan

Junto al endoláser, la escleroterapia endovenosa con espuma es otra de las grandes aliadas en el tratamiento de varices sin cirugía, especialmente indicada para venas de pequeño y mediano calibre.

El procedimiento consiste en inyectar una microespuma directamente en la vena afectada, provocando su cierre progresivo.

“Inyectamos una microespuma en la vena afectada y con ello provocamos el cierre controlado de la misma y se mejora la circulación, con el fin igualmente de reducir tanto la apariencia de las varices como las molestias”, explica el experto.

La vena tratada se reabsorbe con el tiempo de forma natural y la sangre se redirige hacia vasos sanos, mejorando la funcionalidad del sistema venoso.

No todas las varices son iguales: la importancia de un buen diagnóstico.

Uno de los aspectos clave en el tratamiento de las varices es el diagnóstico previo. No todas las varices son iguales ni requieren el mismo abordaje, por lo que la valoración médica es fundamental para elegir la técnica más adecuada.

El estudio ecográfico Doppler permite analizar el estado de las venas, el grado de insuficiencia venosa y decidir si el tratamiento debe ser endoláser, escleroterapia o una combinación de ambos.

  • La personalización del tratamiento es uno de los factores que explica el éxito de estas técnicas, que no solo buscan eliminar la variz visible, sino prevenir su reaparición. 

Recuperación rápida y medias de comprensión.

Uno de los grandes atractivos de estos procedimientos es su rápida recuperación. A diferencia de la cirugía convencional, no requieren ingreso hospitalario ni periodos prolongados de reposo.

Tras el tratamiento, el paciente puede caminar de inmediato y retomar su vida cotidiana, siguiendo recomendaciones médicas básicas como el uso de medias de compresión o evitar esfuerzos intensos durante unos días.

Este enfoque ha convertido a estos tratamientos en una opción especialmente demandada en épocas previas al verano, cuando aumenta la preocupación por el aspecto de las piernas.