América Latina crecería 2,2% en 2026 en medio de menor dinamismo y mayor incertidumbre global, según la CEPAL
Xinhua/Jorge Villegas




Santiago.

Las economías de América Latina y el Caribe crecerían en promedio un 2,2 por ciento en 2026, según una actualización de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) publicada hoy lunes, que revisó ligeramente a la baja su estimación previa de 2,3 por ciento.

"El menor dinamismo proyectado se observa de manera generalizada", señaló el organismo en un comunicado, al indicar que 24 de los 33 países de la región registrarían desaceleración, mientras solo siete mostrarían una aceleración.

Dijo que de concretarse esta previsión, la región acumularía cuatro años consecutivos con un crecimiento cercano al 2,3 por ciento, reflejando una persistente debilidad estructural.

La CEPAL, con sede en Santiago de Chile, atribuyó esta modificación a un contexto internacional más complejo, con mayores tensiones geopolíticas, condiciones financieras restrictivas y el resurgimiento de presiones inflacionarias a nivel global.

El deterioro del escenario externo es uno de los principales factores detrás de esta revisión a la baja, con énfasis en el conflicto bélico en Medio Oriente que ha elevado la incertidumbre global y la volatilidad en los mercados financieros y de materias primas.

En particular, el precio promedio del petróleo en las tres primeras semanas de abril se ubicó un 74 por ciento por encima del valor promedio de diciembre de 2025, describió la Comisión.

Este aumento generó presiones inflacionarias globales y encareció los costos de producción y transporte, sostuvo el informe, a lo que se suma el aumento en los precios de los alimentos a nivel global, así como la desaceleración del crecimiento de algunos socios relevantes para la región.

En este escenario, la Organización Mundial de Comercio (OMC) proyectó para 2026 un alza del volumen de comercio mundial de bienes y servicios de 2,7 por ciento, luego de haber crecido 4,7 por ciento durante 2025.

La CEPAL expresó en su análisis que, entre mayor inflación y reducción de perspectivas de crecimiento, los principales bancos centrales han adoptado posturas más cautelosas.

En tanto, "a nivel regional, el crecimiento se vería limitado principalmente por un menor dinamismo del consumo privado. Si bien la inversión muestra señales de recuperación, esta continúa siendo moderada en la mayoría de los países", sostuvo.

En línea con el menor desempeño de la actividad, el empleo en las economías de la región también mostraría una expansión moderada, en torno al 1,1 por ciento en 2026, tras el 1,5 por ciento del año anterior.

Por su parte, los efectos de las presiones de la inflación a nivel global inducirían un incremento de la inflación en la región, ubicando la mediana en niveles superiores al 3 por ciento durante 2026, que contrasta con el 2,4 por ciento observado en 2025.

"Esta situación es especialmente relevante en las economías de América del Sur, donde persisten presiones asociadas a la volatilidad del tipo de cambio y al impacto del aumento de los costos de los insumos importados y del transporte", añadió el organismo de las Naciones Unidas.

La CEPAL prevé para este período un desempeño heterogéneo de la actividad económica entre países y subregiones, con nueve países que crecerían por sobre el 4 por ciento; ocho entre 3 y 4 por ciento, y 13 por debajo de ese nivel. En contraste, tres países sufrirían caídas.

Frente a este panorama, el informe advirtió sobre los desafíos estructurales que enfrenta la región, particularmente un bajo crecimiento tendencial, una alta exposición a choques externos y la necesidad de fortalecer los motores internos de crecimiento.

  • Por lo mismo, llamó a las economías latinoamericanas y caribeñas a ampliar la movilización de recursos internos y externos, y fortalecer la gobernanza.