Aunque no toque tierra, Polo también pega al campo
Archivo / Las palmeras resisten el viento en Puerto Vallarta. Foto de Ulises RUIZ/AFP




Guadalajara, Jalisco

Un huracán no necesita tocar tierra para convertirse en un problema dentro del campo antes, durante o después de su paso. 

Provocan cierre de caminos, sus fuertes vientos derriban la fruta, impide la cosecha o deja una parcela demasiado blanda durante días importantes para extraer el producto, por eso es importante hablar del paso del huracán Polo por el Pacífico, explica el ingeniero agrónomo de Meteored, Eduardo Corella: 

"Las lluvias, las rachas de viento, el oleaje pueden dificultar en las zonas costeras y dañar la agricultura y la ganadería de la zona. En esta zona del Pacífico, en Guerrero, Michoacán, Jalisco y Colima tenemos cultivos importantes como la papaya, el plátano, el limón, el mango, el coco y otros frutales tropicales.

El problema aquí no es que llueva en exceso sino que grandes acumulaciones de agua en poco tiempo pueden llegar a saturar los suelos provocando ahogamiento en las raíces, además de que las rachas fuertes de viento pueden derribar árboles, quebrar ramas o tirar fruta que ya está lista para la cosecha". 

Señaló que también hay otras afectaciones que regularmente no se toma en cuenta y tiene impacto directo en los caminos al dificulta la entrada a los sembradíos incluso con maquinaria provocando que no se pueda cosechar la fruta a tiempo. 

EL especialista hace algunas recomendaciones para  agricultores: 

"Una recomendación adecuada es que si la fruta es climatérica y puede seguir madurando después del corte y tenemos una ventana seca aprovechar esas horas o días para realizar los cortes necesarios y sacar la fruta de los campos agrícolas también hay que prestar atención a las zonas con pendientes para evitar erosiones o lavados de los suelos y provocar pérdida de suelo fértil o de fertilizantes".

  • Eduardo Corella ha dedicado su carrera a la promoción de la agricultura sostenible y la seguridad alimentaria. 

Rocío López Fonseca