Bruno Bichir lleva a escena el debate sobre la pena de muerte con la obra “RÉQUIEM”
Foto: Cortesía




Guadalajara, Jalisco

La pena de muerte, la culpa y el perdón son los ejes de “RÉQUIEM”, obra que reúne a Bruno Bichir y Marimar Vega en un enfrentamiento entre un sacerdote y una fiscal, horas antes de la ejecución de un niño condenado por un crimen.

  • La puesta en escena se presenta este 14 de octubre en el Teatro José Pablo Moncayo de PALCCO, en Guadalajara.

Bichir explicó que la historia plantea un debate sobre la justicia y los motivos que llevan a una sociedad a recurrir al castigo como una forma de encontrar equilibrio.

“Es un debate feroz de dos ideas contrapuestas sobre la pena de muerte, sobre la función de la justicia en este código social, este pacto social que hemos creado los seres humanos de Occidente. ¿Para qué? Para liberarnos de las penas, de la culpa.

¿Para qué dar castigo, para dar un ejemplo, para recibir tranquilidad? ¿Para generar un equilibrio, para otorgar paz social? ¿O qué demonios es la pena de muerte hoy en día en estos países donde se consuma?”.

La historia transcurre en una prisión de máxima seguridad en Texas. El sacerdote interpretado por Bichir acude para ofrecer al menor el perdón religioso, mientras que la fiscal, encarnada por Vega, defiende la condena que ella misma contribuyó a conseguir. A partir de ese encuentro, ambos personajes confrontan sus convicciones y cuestionan sus propias posturas.

Bruno Bichir lleva a escena el debate sobre la pena de muerte con la obra “RÉQUIEM”

Foto: Cortesía

La obra se desarrolla durante una hora y 15 minutos, en un solo acto y con ambos intérpretes en escena. Para Bichir, uno de sus principales objetivos es que la discusión trascienda el escenario y continúe entre los espectadores.

“Los dos personajes dudan, los dos se confrontan a sí mismos a partir de los buenos argumentos del otro. Entonces, el espectador se lleva un tsunami de ideas muy bien ejecutadas por el autor, nuestro dramaturgo mexicano contemporáneo Reynaldo Robledo.

El debate sigue fuera de la obra de teatro, se lo llevan a sus casas, a sus centros de trabajo, con sus amigos y familiares, y se sigue discutiendo el asunto. Eso es lo más valioso que el teatro puede otorgarle a una comunidad”.

El actor considera que el teatro no tiene la obligación de ofrecer respuestas definitivas, sino de plantear preguntas que permitan reflexionar sobre los conflictos humanos.

“El arte en general no le toca resolver, le toca elaborar de la mejor manera preguntas importantes. El teatro descansa en la argucia de la palabra, pero también en la honestidad, en la poesía, en el ritmo, en la estética y en la sensibilidad.

Nuestro primer paso es abrir, tocar el alma del espectador. Una vez que está dispuesto a través de una seducción dramática, artística y creativa, las ideas fluyen de mejor manera y la reflexión viene después de la catarsis”.

Bruno Bichir lleva a escena el debate sobre la pena de muerte con la obra “RÉQUIEM”

Foto: Cortesía

Bichir, quien destacó que el texto fue una de las razones que lo llevaron a participar en el montaje, considera que la historia evita imponer una postura sobre la pena de muerte y expone las contradicciones de sus personajes.

“En todo caso, todos pierden, porque tenemos que continuar el debate hasta que encontremos una respuesta en la paz y en el amor. Pero pareciera que eso no nos es suficiente a los seres humanos”.

El actor también expresó su gusto por regresar a Guadalajara, ciudad que considera una de las que más ha visitado durante su trayectoria y en la que, además del teatro, disfruta de la gastronomía local.


Héctor Navarro