Guadalajara, Jalisco
El periodista y escritor Diego Petersen Farah publicó El infierno de la inocencia, una novela que parte de la memoria familiar para abordar el dolor, la identidad y las heridas que marcaron a Guadalajara durante la década de 1970.
El autor explicó que la historia comenzó a tomar forma a partir de una investigación periodística sobre el secuestro y asesinato de Fernando Aranguren, ocurrido en 1973, un episodio que confrontó a dos familias con pérdidas distintas.
“Entendí que había un dolor muy poco conocido, poco hablado, porque además era un dolor que se vivía en silencio.
Recuerdo que dije: ‘Esto no lo puedo escribir periodísticamente, tengo que narrarlo, tengo que ficcionarlo para transmitir lo que hay detrás de este dolor’. Porque eran dos dolores distintos, los que vivían de un lado y de otro”.
Petersen comenzó a pensar en el proyecto en 2004 y empezó a escribirlo en 2018. Desde entonces, reunió información, consultó fuentes y trabajó en una estructura narrativa que le permitiera explicar los acontecimientos de los años setenta a partir de una historia que abarcara varias generaciones.
“Decidí que para narrar lo que había pasado en los años setenta, había que narrar todo el siglo XX, que los años setenta no se explicaban por sí solos, que tenían una raíz muy profunda y muy larga. Y por eso fue que decidí escribirlo a partir de historias familiares”.
- La novela sigue a Ernesto, quien regresa a Guadalajara después de la muerte de su abuela para vaciar la casa familiar. Entre recortes, recetas y relatos, reconstruye la historia de sus antepasados, marcada por la migración, la guerra, el exilio y la violencia. El reencuentro con su madre también lo lleva a revisar los silencios que han acompañado su vida.
El escritor enfatiza que los acontecimientos de 1973 dejaron una marca que todavía forma parte de la historia de la ciudad. Considera que sus consecuencias no se limitaron al ámbito económico.
“Yo creo que es una herida que no está completamente sanada, creo que fue un parteaguas para Guadalajara, cambió mucho. La misma ciudad tardó mucho tiempo en recuperarse, no solo en la parte económica, anímica, empresarial, también política”.
El autor encontró en la ficción una vía para explorar aquello que el periodismo puede documentar, pero difícilmente transmitir desde la experiencia emocional de sus protagonistas.
“El gran tema de este libro es el dolor y la memoria. Hay que hacerlo desde la ficción, porque desde el periodismo puedes narrar el dolor, puedes tratar de describirlo, pero no puedes hacerlo sentir, es mucho más complicado, y la ficción te permite eso”.
La cocina también ocupa un lugar central en la narración. Al construir a su protagonista como cocinero, Petersen encontró una forma de vincular las historias familiares con los movimientos migratorios que contribuyeron a formar la identidad mexicana.
“Muchas veces no nos preguntamos por qué comemos lo que comemos en nuestras casas, pero en todas nuestras casas hay un platillo que tiene una historia, que tiene un origen y que ahí se esconde la identidad”.
- Diego Petersen convierte la memoria familiar en ficción en El infierno de la inocencia - 13 octubre, 2026
- Slava’s SnowShow vuelve a Guadalajara con una metáfora de la vida- 13 octubre, 2026
- La Coperacha presenta Danzón Park, una obra sobre héroes y traidores- 12 octubre, 2026
UDGTV
Radio UdeG






















