Cáncer pulmonar: la importancia del diagnóstico precoz
El adenocarcinoma localizado en el pulmón derecho del papa León XIV fue detectado en una revisión rutinaria. EFE/EPA/GIUSEPPE LAMI




SALUD

El diagnóstico del adenocarcinoma localizado en el pulmón derecho del papa León XIV, detectado en una revisión rutinaria y extirpado quirúrgicamente con éxito y sin complicaciones, pone de relieve la importancia de la detección temprana de esta dolencia, según explica a EFE un experto universitario.

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  • “La principal herramienta para la detección temprana del cáncer pulmonar es el TAC (tomografía axial computarizada) de baja dosis, que permite identificar pequeños nódulos pulmonares antes de que aparezcan síntomas”, explica Héctor Nafría, enfermero especializado en oncología y docente universitario. 
  •  “El que una figura pública con tanta repercusión como el papa León XIV y el Vaticano hablen abiertamente de un problema de salud puede ayudar a visibilizar una enfermedad aún muy estigmatizada por su relación con el tabaco”, sostiene Nafría.
  •  “Cuando el cáncer de pulmón se detecta en estadios iniciales, se pueden aplicar tratamientos con intención curativa. En fases avanzadas, los tratamientos suelen ser más complejos”, explica.
  • “El problema es que esta enfermedad puede avanzar durante mucho tiempo sin dar síntomas evidentes”, puntualiza.

El nódulo en el pulmón derecho del papa León XIV, que después se confirmó que era un tumor maligno y fue extirpado con éxito en el Hospital Gemelli de Roma, en Italia, fue detectado durante una revisión médica de ‘rutina’ efectuada al pontífice de 71 años.

El adenocarcinoma del papa, uno de los tipos de cáncer de pulmón más frecuentes y que afecta a personas fumadoras y no fumadoras, se descubrió en una fase muy inicial y estaba bien localizado, lo que pone de relieve la importancia de la detección temprana de esta enfermedad, según explica Héctor Nafría, profesor del Máster en Enfermería Oncológica de la Universidad Europea (UE) de Madrid (https://universidadeuropea.com).

El enfermero, investigador y divulgador científico especializado en oncología Héctor Nafría es responsable de la Unidad de Cultura Científica del Instituto Español de Investigación Enfermera, perteneciente al Consejo General de Enfermería español, y es conocido en redes sociales como @oncoenfermero (www.instagram.com/oncoenfermero).

Detección temprana: evidencia y aplicación.

“Hoy el debate ya no está tanto en si la detección precoz funciona. Sabemos, gracias a ensayos clínicos, que el cribado con TAC de baja dosis (una prueba diagnóstica de imagen) reduce la mortalidad por cáncer de pulmón en personas de alto riesgo”, según explica Nafría en una entrevista con EFE.

El cribado con TAC (tomografía axial computarizada) de baja dosis, utiliza rayos X con una cantidad de radiación menor que un TAC convencional, para detectar el cáncer de pulmón en sus fases más iniciales, antes de que aparezcan los síntomas, identificando pequeños nódulos o tumores en el tejido pulmonar cuando son más fáciles de tratar y curar.

“La discusión, respecto de la detección precoz del cáncer de pulmón, está en cómo trasladar esa evidencia al sistema sanitario”, de acuerdo con este especialista.

Señala que en países como España “todavía no existe un programa nacional de cribado de cáncer de pulmón, aunque hay iniciativas de sociedades científicas y proyectos piloto que estudian cómo implantarlo de forma segura, eficaz y sostenible”.

“Algunos expertos consideran que ya hay evidencia suficiente para avanzar. Otros piden valorar antes cuestiones como los falsos positivos (pruebas que parecen indicar un cáncer que después no se confirma), el sobrediagnóstico, los costes y cómo seleccionar a las personas que más se benefician”, puntualiza.

Por otra parte, Nafría considera que “hay un aspecto que no se debería olvidar: las desigualdades”.

“Las personas con mayor riesgo no siempre son las que tienen más facilidad para acceder al sistema sanitario. El reto no es solo detectar antes el cáncer, sino conseguir que esa oportunidad llegue a quienes más la necesitan”, enfatiza.

Cribado con TAC de baja radiación.

Cáncer pulmonar: la importancia del diagnóstico precoz

 Cuando se detecta en sus estadios iniciales se pueden iniciales, se pueden aplicar tratamientos Ilustración Lifestylememory- Magnific.

Consultado acerca de cuáles son las pruebas o estudios mediante los que puede detectarse precozmente un cáncer de pulmón como el del papa León XIV, Nafría reitera que “la principal herramienta es el TAC de baja dosis, que permite identificar pequeños nódulos pulmonares antes de que aparezcan síntomas”.

“Si se encuentra una lesión sospechosa, pueden hacer falta otras pruebas, como un TAC convencional, una PET-TAC (prueba diagnóstica de medicina nuclear que combina una tomografía por emisión de positrones (PET) y una TAC, o una biopsia para confirmar el diagnóstico”, precisa el profesor de la UE.

Nafría aclara que “la radiografía de tórax no ha demostrado ser eficaz como prueba de cribado”.

Hay algo en el caso del papa León XIV que a este especialista le parece especialmente importante.

Para Nafría el hecho de que una figura pública con tanta repercusión como el pontífice y el Vaticano hablen abiertamente de un problema de salud puede ayudar a visibilizar una enfermedad aún muy estigmatizada por su relación con el tabaco. 

“El cáncer de pulmón también afecta a personas que nunca han fumado. Compartir estas experiencias ayuda a romper silencios, a generar conversación sobre prevención y a recordar que nadie debería afrontar un diagnóstico de cáncer entre juicios o sentimientos de culpa”, sostiene.

Identificación en las primeras fases.

Nafría explica que se “habla de detección precoz cuando se identifica el cáncer en sus primeras fases, sobre todo en estadio I, cuando el tumor sigue localizado en el pulmón y no se ha extendido a los ganglios linfáticos ni a otros órganos”.

“En ese momento, las posibilidades de ofrecer un tratamiento con intención curativa son considerablemente mayores”, puntualiza.

“El problema es que el cáncer de pulmón puede crecer durante mucho tiempo sin dar síntomas evidentes”, lamenta.

Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) la mayoría de los pacientes se diagnostica cuando la enfermedad ya está avanzada. Por eso en este país se está discutiendo si conviene plantear una estrategia de detección precoz en personas de alto riesgo, de acuerdo con este experto.

El valor de las revisiones rutinarias.

En este sentido, Nafría considera que “las revisiones son una buena oportunidad para identificar factores de riesgo, sobre todo el tabaquismo, y para reconocer síntomas que a menudo normalizamos, como una tos persistente o una dificultad respiratoria progresiva”.

“Ahora bien, debemos dejar claro que una analítica normal o una radiografía de tórax no permiten descartar un cáncer de pulmón. Tampoco hay evidencia de que hacer TAC periódicos a toda la población sea beneficioso”, matiza.

“También es fundamental aprovechar cada contacto con el sistema sanitario para promover hábitos saludables y ayudar a dejar el tabaco. La prevención sigue siendo nuestra herramienta más importante”, según enfatiza.

Tumores localizados, mejores opciones.

Respecto de las diferencias en el tratamiento y pronóstico que implica detectar un cáncer de pulmón precozmente o de forma tardía, este experto explica que “pueden ser enormes, tanto en las posibilidades de curación como en la calidad de vida”.

“Cuando el cáncer de pulmón se detecta en estadios iniciales, se pueden aplicar tratamientos con intención curativa. En fases avanzadas, los tratamientos suelen ser más complejos”, explica.

“Los avances de los últimos años han mejorado de forma notable el pronóstico de muchos pacientes, incluso con enfermedad avanzada”, pero “aun así, las posibilidades de curación siguen siendo mayores cuando el tumor está localizado”, recalca.

“Y no hay que olvidar que detrás de cada diagnóstico hay una persona y una familia. Detectar a tiempo puede significar no solo vivir más años, sino también tener más opciones terapéuticas, afrontar tratamientos menos complejos y preservar mejor la autonomía y la calidad de vida”, explica.

Recomendaciones a la población.

A las personas con mayor riesgo, sobre todo por edad y antecedentes importantes de tabaquismo, este especialista les “recomendaría consultar con su equipo sanitario para valorar su riesgo individual”.

Nafría señala “como referencia”, que “algunos protocolos incluyen a personas desde los 50 años, con un consumo acumulado de al menos 20 paquetes-año, que fuman o dejaron de fumar hace poco”, matizando, no obstante, que “los criterios varían según las recomendaciones y los proyectos”.

“En personas sin factores de riesgo importantes no se recomienda hacer pruebas de imagen de forma sistemática”, aclara.

“Para todas las personas, en general, la principal recomendación sigue siendo no fumar y dejar el tabaco. Y algo muy importante: hay que consultar al médico ante síntomas persistentes, como una tos que no desaparece, la presencia de sangre al toser, la dificultad respiratoria o una pérdida de peso sin explicación”, advierte.

Nafría destaca que “la enfermería y la atención primaria tienen un papel fundamental en la prevención, la identificación de factores de riesgo y la educación para la salud”.

“Detectar a tiempo un cáncer no debería depender de lo que una persona sepa sobre su enfermedad, de dónde viva ni de los recursos que tenga para acceder al sistema sanitario”, apunta.