Pide el cardenal de Guadalajara que el Gobierno Federal presente un plan para desarticular al crimen organizado
Foto: Ignacio Pérez




Guadalajara, Jalisco.

La caída del líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oceguera Cervantes, alias “El Mencho”, no significa el fin de los problemas de inseguridad que tiene Jalisco y el país, advirtió el cardenal Francisco Robles Ortega, arzobispo de Guadalajara, quien solicitó al gobierno federal que presente un plan para atacar y desarticular a la delincuencia organizada y su estructura que está vigente.

 

El líder religioso habló del tema tras la misa dominical que presidió en la catedral de Guadalajara, donde señaló que los párrocos en iglesias metropolitanas y en municipios foráneos, han sido víctimas de los grupos delincuenciales quienes les exigen la mitad del dinero que generan las fiestas patronales. Eso debe terminar, dijo.

Incluso, en las misas dominicales, los sacerdotes ni siquiera pueden referirse a los carteles delincuenciales y a sus actos, porque han recibido amenazas directas.

“Invito a ustedes que ayuden a las autoridades a tomar conciencia del problema tan grave. No se resolvió con la muerte de esta persona. No se resolvió. La estructura está hecha y se manifestó perfectamente hace ocho días, hasta donde ha permeado esa estructura y no se acaba porque murió él.

Hay que pedirles a las autoridades que nos hagan conocer su plan. ¿Cuál es el plan para desarticular poco a poco, pero definitivamente la penetración del crimen organizado, en todos los niveles de gobierno: municipal, estatal y federal?”, afirmó.

Pide el cardenal de Guadalajara que el Gobierno Federal presente un plan para desarticular al crimen organizado

Foto: Ignacio Pérez

Corrupción municipal y complicidad con el crimen organizado

Robles Ortega dijo que él ha enterado a las autoridades federales de casos de presidentes municipales de Jalisco que, tienen que entregar a la delincuencia un porcentaje del presupuesto del ayuntamiento.

“Yo sé de algunos alcaldes que están obligados a dar una cuota por parte del municipio al crimen organizado. Es una cuota mensual fija y es una cantidad. Ahora se ve que ellos les daban dinero a algunos municipios, pero no se dice lo que recibían de otros municipios.

Y eso lo he dicho en los medios y se lo he dicho a autoridades federales, porque si andar indagando, a mí me lo han compartido presidentes municipales”, dijo.

Del caso del sacerdote José Dolores Aguayo González, párroco de San Juan Crisóstomo, iglesia situada junto a La Gran Plaza, el cardenal expresó que el religioso “la regó” al haber solicitado en una carta, a las autoridades judiciales de Estados Unidos, alguna consideración para el hijo del “Mencho”, Rubén Oceguera González.

“El tema es mucho más complejo y mucho más amplio que el tema de la imprudencia o de la inexperiencia de un sacerdote que quiso actuar de buena voluntad, pero cómo decimos en el argot normal ‘la regó’, entonces, abramos el horizonte y démonos cuenta de que hay que dar respuesta a todas las madres buscadoras”, precisó.

  • El cardenal finalizó que la iglesia tiene la obligación de dar servicios religiosos funerarios a los criminales como el propio “Mencho”, o a sus cómplices, a solicitud de sus familiares.

Ignacio Pérez Vega