Conagua reconoce que conocían desde abril la crisis del agua contaminada

Conagua clausuró 80 de 150 descargas contaminantes y coordina obras para evitar inundaciones por cierre total.



Guadalajara, Jalisco.

El organismo federal asegura que de las 150 descargas detectadas entre La Calera, la presa Las Pintas y Miravalle, 80 han sido clausuradas; cerrar las restantes sin colectores podría provocar inundaciones de aguas negras.

El titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), Efraín Morales López, reconoció que tenía conocimiento de la problemática de contaminación que afecta el suministro de agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara desde abril.

Meses antes de que la situación escalara a una crisis por la mala calidad del líquido que llega a los hogares.

En entrevista con Canal 44, el director general del organismo, Efraín González López, afirmó que desde entonces los equipos técnicos federales han trabajado con autoridades estatales para definir soluciones, entre ellas la construcción de colectores y la renovación de infraestructura de potabilización.

“Las primeras consultas que tenemos, si no recuerdo mal, datan de abril y a partir de ahí hemos estado trabajando de una manera permanente en la búsqueda de estas soluciones”, señaló.

Como ya se ha informado, los escenarios se complicaron y creció el descontento de habitantes de Guadalajara y municipios metropolitanos por el agua de mala calidad que se ha reportado durante los últimos meses, sobre todo después del mundial de fútbol, con un agravamiento durante octubre.

El funcionario sostuvo que la intervención federal busca atender tanto la contaminación que afecta al sistema actual como la necesidad de renovar la infraestructura que abastece a la ciudad.

Clausura parcial de descargas contaminantes y obras para evitar inundaciones

Uno de los puntos que explicó el titular de Conagua es por qué no se han clausurado las 150 descargas contaminantes identificadas en el tramo que va de La Calera a la presa Las Pintas y de ahí a la planta potabilizadora de Miravalle.

De acuerdo con el funcionario, las descargas tienen distintos orígenes: fraccionamientos que se instalaron sin suficiente infraestructura de drenaje, conexiones domiciliarias, descargas industriales y municipales. También señaló la presencia de tiraderos de basura en la zona.

Hasta el momento, 80 de las 150 descargas han sido clausuradas. Sin embargo, el cierre de las restantes requiere obras que permitan conducir las aguas residuales hacia plantas de tratamiento.

“En algunos casos que se trata de fraccionamientos o incluso descargas municipales, el hecho de cerrar esas descargas podría ocasionar que se inunden zonas habitacionales completas con agua de drenaje”, explicó.

Por ello, dijo, ya el Gobierno de Jalisco construye una red de colectores para captar las aguas residuales y evitar que continúen contaminando el canal, la presa Las Pintas y el sistema que conduce agua hacia Miravalle.

Conagua estima que estas obras estatales concluirán a finales de diciembre y que podrían reflejar una mejoría en la calidad del agua a partir de enero.

El funcionario también reconoció que la vigilancia de las descargas en Jalisco era limitada. Según su explicación, cuando la actual administración federal comenzó a trabajar en la zona, el organismo de cuenca contaba con apenas tres inspectores.

Actualmente, aseguró, hay un equipo de 25 personas titulares y auxiliares que realizan labores de vigilancia.

“Cuando nosotros tomamos, por ejemplo, ahí en el caso de Jalisco, existían tres inspectores para todo el organismo de Cuenca. Actualmente hay un equipo de 25 personas titulares y una serie de auxiliares realizando esta vigilancia de manera permanente”, afirmó.

González López sostuvo que el fortalecimiento de la inspección forma parte de un cambio en la política hídrica federal, que busca considerar el agua como un derecho humano y un bien estratégico, además de dar seguimiento constante a la operación y mantenimiento de la infraestructura.

Proyectos de acueductos para modernizar el suministro en Guadalajara

En cuanto al proyecto hídrico anunciado por los gobiernos federal y estatal, el director de Conagua explicó que el nuevo acueducto Chapala-Guadalajara sustituirá los dos sistemas actuales que conducen agua desde el lago hacia Miravalle.

La nueva infraestructura tendrá aproximadamente 42 kilómetros de longitud y una inversión federal estimada en nueve mil 300 millones de pesos. El acueducto a cielo abierto de Ocotlán a Miravalle data de la década de 1950, mientras que el sistema de Santa Cruz a Miravalle fue construido en los años noventa.

El canal de Ocotlán, antes de llegar a la presa La Calera, continuará funcionando como infraestructura hidroagrícola, pero dejará de utilizarse como fuente de distribución de agua potable.

El proyecto contempla también un segundo acueducto, desde la presa El Zapotillo hasta la planta potabilizadora de San Gaspar, con 31 kilómetros de longitud y la ampliación de dicha planta. La inversión federal para este sistema será de cinco mil 200 millones de pesos.

  • De acuerdo con Conagua, este segundo proyecto permitirá incrementar el suministro para la Zona Metropolitana de Guadalajara en mil litros por segundo, equivalente al abasto de alrededor de 500 mil personas.