Guadalajara, Jalisco.
La defensora de Derechos Humanos, Adriana Gabriela Dueñas Arreola, fue a manifestarse por el agua limpia frente a Casa Jalisco y resultó detenida.
Ella se dio cuenta que había personas infiltradas y que estaban golpeando a una de sus compañeras y también resultó detenida.
"Yo llamé la atención para que no las siguieran golpeando y me agarraron entre tres policías, me lesionaron me iban agrediendo y lo voy a mencionar aunque suene eso es hija de tu p*** madre, que venías si ya sabías me bajaron el pants".
Ella fundó la Colectiva Acceso a la Salud, Justicia y Educación hace una década y no solo ella fue detenida, también a su hija Adriana María Emilia Aceves Arreola.
"Cuando estuvimos en fiscalía nos desnudaron a todos los que estuvimos ahí, no sé quién los está asesorando porque tratan a las personas de esa manera".
En redes sociales se difundió que la defensora de Derechos Humanos era de la Ciudad de México pero ella siempre ha vivido en Jalisco.
A ella la amarraron con su misma mascada que traía, incluso cuando llegó una persona observadora de Derechos Humanos la quisieron levantar y pues casi se ahoga.
También la médica Daniela Álvarez Zepeda fue detenida y resultó con lesiones, entre ellas un esguince cervical, por lo que le dieron en el IMSS una semana de incapacidad.
"Y yo les decía: «Estoy detenida, estoy detenida», y hasta que una de ellas me dijo: «No estás detenida, estás retenida», y yo dije: «Entonces, ¿qué significa?»"
"Gente de verdad bañada en sangre, gente que no se podía sostener ni siquiera sentada. Incluso una chica convulsionando; como médica, intenté acercarme y no me dejaron".
Hubo un momento en el que una policía vial les advirtió que los iban a llevar a un lugar donde nadie los encontraría. Entonces, Daniela dijo que se dio cuenta de que las personas son desechables para las autoridades y de que lo único que iba a quedar de su historia era su familia buscándola.
Aunque hubo 39 personas detenidas, las denuncias ante la Fiscalía General de la República no pasan de 10: una por temor y la otra por desconocimiento del tema jurídico, además de que hay desconfianza en las instituciones de Jalisco.
- Tras varios intentos, ellas pudieron ver la carpeta, pero les cambiaron los datos, entre ellos el de la hora de salida, que indicaba las cinco de la tarde, cuando en realidad las liberaron en la madrugada del día siguiente, explicó José Francisco Salazar González, abogado defensor de este par de casos.
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