Guadalajara, Jalisco.
La violencia política contra las mujeres atraviesa "La sirena y el jubilado", la nueva novela de Élmer Mendoza, quien deja de lado momentáneamente el universo del narcotráfico para construir un thriller donde corrupción, impunidad y poder se entrelazan en la historia de Carmen Larrañaga, una candidata independiente que sobrevive a un atentado mientras intenta abrirse paso en un entorno dominado por intereses criminales y estructuras machistas.
El escritor sinaloense explicó que la idea surgió desde un interés personal por desarrollar un personaje femenino dentro de una realidad marcada por la violencia cotidiana.
“Yo tenía un deseo de mucho tiempo, de años, de intentar escribir una novela con un personaje femenino. De imaginarlo, crearlo y desarrollarlo me llevó bastante tiempo. Empecé la novela durante la pandemia y prácticamente la terminé ahí mismo. Sabía que estaba proponiendo un discurso diferente y personajes distintos, entonces necesitaba que quedaran completos”.
Contexto social y político reflejado en la novela
Para Mendoza, el contexto de la historia no resulta lejano a la realidad mexicana actual.
“En nuestro país estamos rodeados de violencia contra las mujeres y aunque no busques, todos los días te enteras de agresiones, de acoso, de asesinatos.
El dato de los feminicidios me lo dio una diputada que trabaja esos temas y eso me hizo preguntarme quién puede ser capaz de matar a una mujer y cómo puede existir tanta violencia. Hay personas muy enfermas detrás de eso”.
El autor señaló que, además de retratar esa violencia, la novela también intenta abrir una reflexión sobre la representación femenina en la política y la posibilidad de construir redes de apoyo entre mujeres.
“La idea era expresar este universo del delito que afecta a las mujeres, pero también crear esperanza. Mientras no haya más mujeres realmente preparadas y elegidas por la gente en las cámaras de diputados y senadores, muchas cosas seguirán igual.
Carmen está rodeada de mujeres distintas, líderes sociales, empresarias, activistas, y eso también era importante mostrarlo”.
- Uno de los personajes centrales de la historia es
Mendoza explicó que buscó romper con la imagen tradicional de las personas mayores dentro de la ficción.
“Quería crear un personaje mayor que no estuviera esperando morirse ni quedarse quieto. Alguien que siguiera aprendiendo y que todavía pudiera ayudar a otros. Néstor nace desde esa fragilidad, pero también desde la experiencia”.
Aunque la novela inevitablemente dialoga con el clima político y social del país, Mendoza aseguró que nunca escribió pensando en interpretaciones ideológicas.
“A mí eso no me preocupa. Yo siempre intento hacer una gran novela. Trabajo desde lo que veo, desde mi experiencia como mexicano atento a lo que ocurre todos los días. Después cada lector hará su propia lectura”.
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