El componente de los medicamentos para adelgazar no frena la progresión del alzhéimer
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Estados Unidos.

La semaglutida es el principio presente en algunos de los nuevos medicamentos para perder peso; sin embargo, su toma oral no resulta eficaz para ralentizar la progresión del alzhéimer leve, según los resultados de los primeros ensayos clínicos a gran escala.

Ensayos clínicos EVOKE y EVOKE+: resultados y alcance

Las conclusiones que este jueves publica The Lancet ya habían sido adelantados parcialmente el pasado noviembre por la farmacéutica danesa Novo Nordisk, pero ahora aparecen en la revista, en un proceso que incluye la revisión de las mismas por otros científicos.

Los ensayos EVOKE y EVOKE+ son los primeros controlados aleatorios a gran escala de fase III que han investigado la posibilidad de una mejora en personas con enfermedad de Alzheimer en fase inicial con la toma de semaglutida oral.

Unos 3,800 pacientes de entre 55 y 85 años con un diagnóstico confirmado de enfermedad de Alzheimer y síntomas leves recibieron diariamente hasta 14 miligramos de semaglutida por vía oral (un comprimido de GLP-1) o un placebo.

Tras dos años, "no se observaron diferencias significativas en la progresión de la enfermedad" entre los pacientes que tomaban semaglutida y los del grupo del placebo, indicó The Lancet.

Impacto biológico y conclusiones del estudio

Una cuarta parte de los pacientes había completado un año adicional sin que se observaran diferencias en la progresión de la enfermedad entre los grupos.

En un subgrupo de casi 200 pacientes, la semaglutida provocó "reducciones significativas" en varios marcadores biológicos del alzhéimer, pero "no se tradujo en una ralentización de la progresión de la enfermedad".

Investigaciones preliminares, que incluían estudios en animales, estudios observacionales y ensayos clínicos en personas con diabetes tipo 2 y/u obesidad, habían sugerido que los GLP-1 podrían ralentizar la progresión de la demencia por cualquier causa o de la enfermedad de Alzheimer.

Sin embargo, estos primeros ensayos clínicos a gran escala no confirmaron esa hipótesis en pacientes con alzhéimer leve tratados con semaglutida oral.