Jutta Leerdam, la diva que rompe los códigos del patinaje de velocidad
Foto por WANG ZHAO / AFP




La Haya, Países Bajos

¿Patinadora o influencer? ¿Icono del deporte o "diva espantosa"? Jutta Leerdam, campeona olímpica de los 1.000 metros y candidata al podio en 500 m, ha roto los códigos del patinaje al convertirse en una figura polarizante de la cultura "Pop-Sport".

Llegó a Milán-Cortina en jet privado junto a su pareja, el boxeador y youtuber estadounidense Jake Paul, mientras sus compañeras viajaban con el resto de la delegación neerlandesa en un vuelo comercial e hizo todo lo posible porque su llegada no pasara desapercibida.

Un exhibicionismo que le encanta a la patinadora, al igual que a su novio, que tiene 70 millones de seguidores, partidario de Donald Trump y de su vicepresidente J.D. Vance, con quien asistió a un partido de hockey el pasado fin de semana en Italia.

Críticas por su exhibicionismo

A sus 27 años, el "torbellino rubio" (uno de sus apodos en los Países Bajos) no hace nada como el resto de mortales, lo que aviva las críticas y los comentarios sarcásticos detractores que la califican de "diva espantosa", como hizo esta semana Johan Derksen, comentarista estrella de la cadena neerlandesa SBS6.

En un país que cultiva la modestia, herencia del calvinismo, para el que "el éxito está permitido pero la vanidad es un pecado", la ostentación de riqueza y la exuberancia sientan mal en buena parte de la población, incluso entre los atletas "Oranje" presentes en los Juegos.

Eso llevó hace dos años a Leerdam a enfrentarse a la leyenda del patinaje y actual jefe del equipo Sven Kramer, abandonando la estructura del cuádruple campeón olímpico para volar por cuenta propia.

"Nadie es más grande que el equipo", declaró entonces el mejor patinador de la era moderna ante las exigencias de Leerdam de tener una preparación individualizada y libertad para tener sus propios patrocinadores.

Visibilidad a un deporte minoritario

Sin embargo, Kramer se topó con una realidad: Leerdam aporta glamour y una visibilidad internacional que modernizan un deporte minoritario, incluso en los Países Bajos, una de las grandes potencias de la disciplina.

El lunes, el diario De Telegraaf celebró esta influencia, señalando que "con el oro, Jutta Leerdam había respondido a todas las críticas".

Críticas que a menudo proceden de los medios locales, a los que la estrella desdeña para gestionar ella misma su comunicación.

Con sus 5,8 millones de seguidores en Instagram y 2,5 en TikTok, Jutta Leerdam es la patinadora más seguida de la historia. Y si puede permitirse actitudes de estrella es porque también lo es sobre el hielo.

El lunes ofreció a los Países Bajos su primera medalla en Milán, mejorando de paso el récord olímpico para superar por muy poco a su compatriota Femke Kok, cuya discreción fría contrasta con la alegre locura de "la Reina del hielo".

"Entre nosotras hay respeto mutuo. Nuestra rivalidad impulsa el patinaje hacia arriba", dice diplomáticamente la jefa del 500 m, que se reencontrará con su mejor enemiga en esa distancia el sábado.

Duelo "oranje" el sábado

Todo opone a las dos rivales: personalidad y estilo de patinaje. Kok es explosiva, capaz de alcanzar una alta frecuencia de zancadas sin perder flexibilidad gracias a su pasado de gimnasta.

  • Con su físico (1,81 m) y sus largas zancadas, "Jutta es potencia bruta y aerodinámica", analiza su compatriota Ireen Wüst, la mayor patinadora de la historia con sus 13 medallas olímpicas.

En 500 m, Kok parte con una clara ventaja, pero a Leerdam, "que siempre aspira al oro", no le faltará ambición y saldrá a la pista oval "modo guerrera", como suele presentarse en Instagram.

También competirá maquillada, con el contorno de los ojos perfilado con un grueso trazo negro, su sello personal, pero ella asegura que no es coquetería, sino una "armadura" de combate: "Sentirme bella antes de una carrera refuerza mi confianza", ha dicho en las redes.