La adolescencia queda atrás en la nueva etapa de Nadie nos va a extrañar
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Guadalajara, Jalisco

El cierre de la primera temporada de Nadie nos va a extrañar dejó preguntas abiertas para sus personajes.

  • La nueva entrega, que llegará a Prime Video el próximo 7 de agosto, retoma esas historias para mostrar una etapa marcada por decisiones que acompañan el paso hacia la adultez, sin perder el tono que conectó con el público desde su estreno.

Los guionistas Adriana Pelusi y Gibrán Portela, junto con el director Samuel Kishi, coincidieron en que la continuación ya formaba parte del plan desde el desarrollo de la primera temporada, explicó Pelusi.

“Teníamos una idea desde que empezamos a escribir la primera de qué cosas queríamos que pasara si hubiera una segunda. Sabíamos incluso dónde terminaba la primera temporada y hacia dónde queríamos llevar la historia.

Después, conocer la respuesta del público y el trabajo que hicieron los actores sí modificó algunos planes, pero el rumbo ya existía".

Portela dijo que el siguiente paso consistía en mantener la cercanía con experiencias reales y evitar construir personajes desde lugares comunes.

“Seguimos escribiendo sobre cosas que conocemos. Ahora exploramos ese momento en el que aparecen dudas y decisiones que parecen definitivas. También fue distinto porque ya conocíamos a los actores y eso enriqueció la escritura. Queríamos mantenernos fieles al espíritu de la primera temporada y contar historias que nos resultaran honestas”.

Samuel Kishi señaló que ese trabajo comenzó desde los guiones y continuó durante los ensayos con el elenco, que volvió a reunirse después del tiempo transcurrido entre ambas temporadas.

“Los guiones son una base muy sólida. Después trabajamos para que los actores reconectaran entre ellos y con sus personajes. Tenemos una regla: hacemos lo que sentimos.

A partir de ahí buscamos que las escenas funcionen desde la honestidad y que todos, dentro y fuera de cuadro, sostengan el trabajo del compañero. La serie se construyó con diálogo, acuerdos y un equipo dispuesto a escucharse”, afirmó.

Detalles confirmados sobre la ambientación y proceso creativo

Pelusi destacó que el proceso creativo permitió un intercambio constante entre el equipo de guion y la dirección, una dinámica que considera poco habitual en la industria.

Samuel amplió el universo de la serie. Pudimos conversar sobre cómo imaginaba cada escena y construir juntos ese mundo. Además, en el se percibe un ambiente donde todos trabajan con un mismo objetivo, y eso termina reflejándose en la pantalla”.

La historia continúa ambientada en la década de los noventa, una decisión que, de acuerdo con Gibrán Portela, responde a la intención de escribir desde una experiencia que conocen de primera mano.

“Es una época que vivimos. No había celulares y eso cambiaba la manera de relacionarse, de buscar a alguien o de esperar una llamada. Partimos de esas experiencias porque creemos que lo más íntimo también puede volverse universal”.


Héctor Navarro