Lirio del Santiago causa problemas hepáticos en ganado, asegura veterinaria




Ocotlán, Jalisco

Durante el primer Taller de Participación Ciudadana para el Saneamiento del Río Santiago, la médico veterinario zootecnista, Ernestina Orozco Casillas comentó la principal problemática  de la contaminación del agua del Río Santiago para el ganado de engorda cercano al río.

“El lirio tiene un animal que cuando se lo come el ganado produce problemas hepáticos y eso rebaja que el animal pueda engordar fácilmente.

Es un factor importantísimo para que un ganadero que engorda animales si tiene la problemática de que un animal come lirio, el parásito entra dentro de él, entonces su rendimiento de comida carne va a ser muy bajo, una pérdida grandiosa, más del 50 por ciento”.

También, Orozco Casillas detalló que esto aplica tanto ganado de engorda como domésticos, donde también abordó que al consumirse el lirio, esto también implica un gran costo de recuperación.

Orozco, quien cuenta con una experiencia de 25 años como residente de Poncitlán, además de ser pionera en prácticas zootecnistas en el municipìo y en la región en general, también atribuyó más motivos de las afectaciones al ganado.

“Otra cosa, también las contaminaciones de heces fecales, ya no vamos a hablar de cobre, minerales que avientan las fábricas por que también eso perjudica a lo que nos comemos”.

Además, Orozco comentó que esta problemática ha tenido sus dificultades para controlarla, principalmente por empresas contaminantes.

“¿Para qué nos hacemos? Hay intereses muy fuertes, osea, yo cómo le voy a decir a una fábrica contaminante que viene desde México, inclusivamente me saca de onda, por que yo siempre he sabido que es el Río Lerma-Santiago, a lo mejor sí es Santiago por nuestra región pero el problema viene desde el Río Lerma, osea viene desde allá”.

Ernestina Orozco ha sido pionera en el cuidado de animales de ganado en  el municipio como la primera Inspectora Zoosanitaria, así como también parte fundadora del Departamento de Protección y Salud Animal de Poncitlán.

Por Demetrio de la Torre