Más allá del festejo: llaman a reconocer el valor social de las personas mayores
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Guadalajara, Jalisco

El Día 28 de agosto es la conmemoración del Día del Abuelo, momento para reflexionar sobre la vejez y el verdadero sentido de los derechos humanos, especialistas del CUTlaquepaque hicieron un llamado urgente a transformar la percepción social sobre las personas mayores, superando la visión mercantilista que reduce su celebración a un mero evento comercial.

  • Durante la sesión, se destacó la necesidad de reconocerlas como actores sociales clave, garantizando su autonomía, dignidad y plena participación pública, al tiempo que se revaloriza su rol fundamental en la memoria colectiva y la transmisión intergeneracional de valores. 

Explicó Mario Gerardo Cervantes, Profesor investigador del Centro Universitario de Tlaquepaque y presidente de la Red Internacional de Investigadoras/es en Estudios sobre Juventud.

“Las experiencias de envejecer están atravesadas por género, clase social y condiciones económicas, de tal suerte que para una persona envejecer en el campo no es lo mismo que envejecer en la ciudad, o envejecer en la periferia de la ciudad que envejecer en una zona residencial, por poner un ejemplo.

Y bueno, su presencia permite analizar la continuidad, el cambio social y las relaciones entre generaciones. Ahí es donde está la importancia sociológica en el sentido de la memoria, la cultura y la identidad.

En términos de memoria colectiva, pues hay un una una vinculación entre el pasado y lo presente mediante experiencias y conocimientos. ¿Quién es el que hace este andamiaje o esté quién logra vincular esto? Pues finalmente son las personas mayores”.

Patricia Noemí Vargas Becerra, demógrafa y jefa del Departamento Materno Infantil de CUTlajomulco detalló que Jalisco y México enfrentan un cambio demográfico histórico en 2026:

Tras más de medio siglo con hegemonía juvenil, la población transiciona formalmente hacia una etapa de adultos jóvenes (menores de 40 años), abriendo una ventana de oportunidad de solo 23 años para adaptar la infraestructura, el equipamiento y las políticas públicas antes de que el país alcance una fase de envejecimiento predominante hacia 2056.

“La sociedad adulta durará entre 21 y 22 años. ¿Qué les quiero decir con ello? Que a partir de este año, y ya lo sabíamos desde antes, tenemos 23 años para transformar nuestra sociedad, para transformar la infraestructura, el equipamiento, las políticas públicas, etcétera.

Porque a partir del 2049 estaremos en una sociedad adulta en plenitud. Y esa y esa y esa etapa durará solamente 8 años. Después, a partir del 2056 ya seremos una sociedad envejecida, donde una gran parte de la población estará en las edades mayores de 60 años.

Entonces eso es muy importante que lo tengamos en cuenta en los horizontes ¿de quién? De la planeación estratégica, en la visión de quienes hacen las políticas públicas”.


Sara Esther Leos Andrade