Los Juegos Paralímpicos, ante el reto de la logística y los conflictos bélicos
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Redacción deportes

Los Juegos Paralímpicos de invierno de Milán-Cortina d'Ampezzo (Italia) afrontan una edición atípica con el objetivo de centrar el foco en el talento deportivo de las personas con discapacidad, pero con el doble reto del desafío logístico por las enormes distancias entre sedes y el "impacto" del conflicto bélico en Oriente Medio y las múltiples consecuencias políticas y de seguridad que conlleva.

  • Los Juegos de invierno se inaugurarán el 6 de marzo en la emblemática Arena de Verona y se clausurarán el día 15 en el Estadio Olímpico de Cortina d’Ampezzo. 

De Verona a Cortina d'Ampezzo hay 250 kilómetros y unas tres horas en coche. De Cortina a Milán 400 kilómetros y casi cinco horas en coche y de Cortina a Tesero otros 100 kilómetros y dos horas de recorrido.

Esas distancias, y más en transportes adaptados para personas con discapacidad, suponen un reto añadido para la organización, que es consciente del desafío al que se enfrenta.

El otro es el conflicto bélico en Oriente Medio, algo que, según reconoce a EFE Andrew Parsons, presidente del Comité Paralímpico Internacional, va a tener "impacto" en los Juegos.

Primero, por la dificultad en la llegada de participantes a Italia con gran parte del espacio aéreo cerrado en esa zona, segundo, por el refuerzo de seguridad que se va a tener en uno de los eventos internacionales deportivos más importantes que existen, y tercero, por el "boicot" que algunos países han manifestado ya de cara a la ceremonia de inauguración por la autorización para competir y desfilar bajo la bandera de Rusia y Bielorrusia a deportistas de esos países, algo que no ocurrió en los Juegos Olímpicos, en los que actuaron como neutrales.

En los Juegos de Milán Cortina 2026 se disputarán 79 eventos con medalla en los seis deportes que forman parte del programa paralímpico de invierno: esquí alpino, esquí de fondo, biatlón, snowboard, curling en silla de ruedas y hockey sobre hielo.

Las sedes de competición serán las mismas en los Juegos Olímpicos y Paralímpicos y, como en las anteriores ediciones, las instalaciones estarán repartidas en varias áreas.

En la ciudad de Milán se celebrará el torneo de hockey sobre hielo, con la participación de ocho selecciones nacionales mixtas.

En Tesero se desarrollarán las pruebas de esquí de fondo y biatlón, mientras que el grueso de los deportistas se concentrará en Cortina d’Ampezzo para disputar las modalidades de curling en silla de ruedas, esquí alpino y snowboard. En cada una de estas ubicaciones habrá una Villa Paralímpica.

Estos Juegos de Milán-Cortina d'Ampezzo, en pleno corazón de los Dolomitas, serán especiales porque se cumplen cincuenta años desde su estreno en la ciudad sueca de Örnsköldsvik en 1976. En aquella ocasión fueron 198 deportistas de 16 países los que participaron.

En los presentes Juegos está previsto que participen 665 deportistas (323 hombres, 176 mujeres y 166 plazas de sexo indistinto) de cincuenta países, entre ellos Portugal, Haití, El Salvador, Montenegro y Macedonia del Norte, que debutan en unos Juegos Paralímpicos de invierno.

Estos Juegos suponen una buena oportunidad para que Austria y Noruega, los países con más medallas en la historia paralímpica, amplíen su botín. Austria lleva 345 medallas, más que nadie, mientras que Noruega, con 140 oros de sus 334, es la que más veces ha subido al primer cajón del podio.

La principal amenaza en el medallero para los países europeos es China, una potencia histórica de los Juegos Paralímpicos de verano, pero que no ganó su primera medalla en invierno hasta 2018, en su quinta participación. Cuatro años más tarde, en Pekín 2022, el botín ascendió a 61 medallas en seis deportes.

La mascota de los Juegos es Milo, un simpático armiño que compartirá la emoción y la alegría de los deportes paralímpicos de invierno durante la cita de Milán Cortina 2026. Trabajará junto a su hermana Tina, la mascota olímpica.

Ambos son jóvenes y juguetones, lo que probablemente los convierte en las primeras mascotas de la Generación Z y sus nombres se inspiran en las ciudades donde se celebrarán los Juegos: "Milo" proviene de Milán y "Tina" es una versión abreviada de Cortina.

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