Pogba en el Mónaco: media hora de juego y un regusto a fracaso
Foto por MARCO BERTORELLO / AFP




Mónaco. 

Solo treinta minutos de juego en la Ligue 1: el regreso de Paul Pogba al fútbol con el Mónaco, que había despertado esperanzas y curiosidad, está lejos del éxito esperado y el campeón del mundo, lesionado, volverá a estar ausente el martes ante el Real Madrid.

En el sorteo de la Liga de Campeones, el partido contra el Real había sido subrayado por los dirigentes monegascos y por el propio Pogba.

Esta séptima jornada debía representar el símbolo de su renacimiento, una especie de apogeo en su carrera contrarreloj al regreso a la alta competición.

Ni un minuto en la Champions

El escenario ideal le permitiría aspirar a volver con la selección francesa para apuntar al Mundial en junio. Por eso Pogba fue incluido en la lista de jugadores inscritos en la Champions.

Sin embargo, no ha disputado ni un minuto en la competición. Presente en la convocatoria para el desplazamiento a Chipre contra el Pafos (2-2) el 26 de noviembre, pasó la segunda parte calentando, sin entrar.

A continuación, contra el Galatasaray (1-0), su entrenador Sébastien Pocognoli lo dejó en el banquillo.

Mermado físicamente, el centrocampista se lesionó un gemelo poco después. Su última aparición en Ligue 1 se remonta al 5 de diciembre y 21 minutos disputados en Brest (0-1) sin lograr influir en el resultado.

Desde hace seis semanas, el centrocampista arrastra esa lesión y un bajón anímico.

Entusiasta con su regreso de julio a diciembre, ahora parece "más tocado", explica una fuente interna del club.

El director general, Thiago Scuro, lo confirma. "Está muy afectado por el hecho de tener tantas dificultades para estar en condiciones de estar disponible y aumentar sus minutos de juego", precisa el dirigente, que había convencido a Pogba de firmar en el Principado tras largas conversaciones.

"Paul cree en sí mismo"

Pogba sigue, en opinión general, implicado. En cambio, es consciente de que su cuerpo lo abandona después de tres años de pesadilla: un secuestro (marzo de 2022), una operación de rodilla (septiembre de 2022) —así como diversas lesiones musculares entre marzo de 2022 y noviembre de 2024, fecha del final de su etapa en la Juventus de Turín—, una suspensión por dopaje (septiembre de 2023-marzo de 2025) y también el juicio que implica a uno de sus hermanos en el caso del secuestro (diciembre de 2024).

"El plan puesto en marcha desde la llegada de Paul no está funcionando como se esperaba", reconoció Scuro la semana pasada.

"Este plan cambia según las situaciones a las que nos enfrentamos. No es nada muy grave. Pero esas pequeñas lesiones en diferentes zonas del cuerpo hacen que el proceso sea complejo".

"Todo el mundo trabaja duro para encontrar soluciones respecto a él, el club y él", añadió Scuro.

Pero la llama del imponente centrocampista pierde fuerza. Hasta el punto de que su segundo año de contrato podría ponerse en cuestión.

"Debemos seguir llevando adelante este plan, aunque se haya alargado", subrayó Scuro. "Paul también cree en sí mismo y confía en su capacidad para reconstruirse".

"O bien funciona y pronto estará sobre el césped para tener impacto", juzgó el dirigente brasileño, "o bien no funciona".

A la situación de Pogba se suma la situación deportiva catastrófica del equipo, noveno de la Ligue 1, que perdió el viernes contra el Lorient por séptima vez en ocho jornadas.

En la Liga de Campeones, a la que vuelve el martes (20h00 GMT) ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu, es 19º a falta de dos jornadas.