Guadalajara, Jalisco.
Más de una década después de que el caso de Alejandra Marín Mendoza ocupara los espacios informativos de México, Un hijo propio reconstruye los hechos desde las personas que los vivieron y busca ir más allá de las etiquetas con las que fueron juzgados.
El documental de Maite Alberdi llegó a Netflix este 13 de agosto.
La producción combina testimonios con una puesta en escena para aproximarse a la historia de Alejandra, quien, después de varios abortos espontáneos y ante la presión de su familia política por convertirse en madre, fingió un embarazo y posteriormente fue detenida por extraer a una bebé de un hospital.
- La película también incorpora la versión de Mayra, madre biológica de la niña, y otras voces relacionadas con el caso.
Ana Celeste Montalvo y Armando Espitia interpretan a Alejandra y Arturo, respectivamente. Para ambos, trabajar con personajes reales implicó un proceso distinto al de una ficción convencional.
“Más que fácil o difícil es distinto. El proceso es distinto, al construir un personaje desde la imaginación tienes mucho más libertad y de pronto acá sí hay cosas características que hay que cumplir, como la forma en la que se ríe, camina, respira o se mueve.
Realmente tener tiempo para observar al otro ser y observar la psique del otro ser para poder construir a ese ser humano y verte a través de él también”.

Cortesía
Experiencia de actores al interpretar personajes reales
La actriz señaló que conocer a Alejandra modificó su aproximación al personaje.
“Más que tono o tesitura tenía que ver con entenderla más y nunca se termina de entender, por supuesto, porque ningún ser humano se termina de entender nunca.
Pero acercarme lo más posible a quién era realmente, a cómo se sentía en ese momento de su vida, cuáles eran sus circunstancias y sus antecedentes. Creo que para mí sí cambió la perspectiva”.
Espitia coincidió en que el encuentro con los protagonistas reales enriqueció su trabajo.
“La presencia de los personajes reales en nuestra construcción solo enriquece y complejiza. No te voy a decir que lo hace más fácil, pero sí hace más rico el proceso de construcción y el mismo resultado del personaje”.
Para Montalvo, la película también plantea preguntas sobre las ideas que rodean a la maternidad y la responsabilidad social frente a ellas.
“Me parece que con esto no se justifica ninguna decisión, simplemente se indaga en los porqués. ¿Por qué? Y el porqué se repite también, porque no es el único caso que va a suceder, porque sigue sucediendo”.
Espitia espera que el documental permita mirar a los protagonistas más allá del juicio público.
“Me gustaría que la película trajera la apertura para que veamos más allá las razones de por qué toman esas decisiones, tanto las dos familias como las dos mujeres, y de dónde vienen sus contextos y su educación.
Creo que la película abre a profundidad a los seres humanos que estaban en esa historia que vimos solamente por la superficie hace unos años en los medios de comunicación”.
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