Nueve Once aborda adopción y discapacidad desde lo íntimo en el FICG
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Guadalajara, Jalisco.

Una conversación aparentemente trivial puede convertirse en el punto de quiebre de una relación. Bajo esa premisa se construye Nueve Once, cortometraje de Alejandro Flores que compite en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) y que, desde un espacio cotidiano, confronta los prejuicios que persisten alrededor de la adopción y la discapacidad.

El director explicó que el proyecto surge de una inquietud personal:

“En mi familia uno de nuestros hermanos es adoptado. Entonces, la adopción es una de las premisas centrales del cortometraje. Yo sí tenía ganas de crear una historia que no promoviera la adopción, porque creo que hay demasiados recursos para eso, pero poco se habla de los prejuicios que giran en torno a ella.

Encontramos la posibilidad de hablarle directamente a esos prejuicios y entablar un diálogo con las personas que aún tienen concepciones erróneas”.

Nueve Once aborda adopción y discapacidad desde lo íntimo en el FICG

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La historia, basada en hechos reales, se desarrolla en un café, donde la protagonista —interpretada por Pía Martínez— expone, a través de un monólogo fragmentado, pensamientos que terminan por fracturar su relación.

  • El conflicto surge a partir de su visión sobre el hermano de su pareja, quien es adoptado y tiene una discapacidad, detonando así una reflexión sobre el individualismo y los juicios sociales que se infiltran en lo íntimo.

Prejuicios sociales y discriminación en adopción

Flores advierte que problema tiene raíces profundas.

“Hay familias que discriminan a niños o adolescentes por no tener la misma sangre. Incluso hay escuelas privadas que no aceptan a niños por el hecho de ser adoptados. Lo más fuerte para nosotros fue ver que ni siquiera teniendo recursos económicos pueden acceder a ciertos espacios por no ser consanguíneos”.

Por su parte, la productora Serena Grecko destacó que el proyecto se concretó en un tiempo inusualmente breve, impulsado por la intención de estrenarlo el 9 de noviembre, Día Mundial de la Adopción.

“Me mandó el guion de la nada, lo leí y me gustó mucho porque conozco el contexto de donde viene la historia. Le dije ‘va, se arma’, y empezamos a mover todo. Armamos el equipo, conseguimos locación y lo levantamos en dos semanas.

Fue un reto distinto porque normalmente los proyectos toman más tiempo, pero al final todos los astros se alinearon y el resultado nos dejó muy contentos”.

Nueve Once aborda adopción y discapacidad desde lo íntimo en el FICG

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Realizado con recursos propios y el apoyo de colaboradores locales, el cortometraje encontró en el FICG una plataforma inesperada.

“Creo que como cineasta uno siempre aspira a que su trabajo se vea en salas, pero estar en competencia dentro de un festival como este es un privilegio. Nació desde una pasión muy personal y que ahora tenga este alcance nos llena de orgullo”.


Héctor Navarro