Industria de autopartes en México se prepara para enfrentar impacto de la guerra en Irán
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Ciudad de México, México. 

La industria de autopartes mexicana comenzó a medir los efectos del cierre del estrecho de Ormuz y de la inestabilidad en Oriente Medio, con alertas por un encarecimiento del transporte y de los seguros de contenedores, mientras refuerza contactos internacionales para anticipar los impactos en productos e insumos.

Impacto del cierre del estrecho de Ormuz en la logística marítima

El presidente de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana, Francisco Javier de Jesús Lagunes, explicó en entrevista con EFE que cada vez que se cierra ese paso estratégico

“cambian las carreteras marítimas logísticas”, lo que implica más tiempo de traslado, más gasto de combustible y mayores costos para el comercio exterior.

Añadió que el impacto no suele ser inmediato, pero estimó que los ajustes empiezan a notarse “de 15 días a 30 días”, salvo que ocurra un salto abrupto en los combustibles.

  • Según su explicación, las navieras y los importadores suelen hacer esfuerzos iniciales para contener los precios mientras se reacomodan rutas y tarifas, pero el encarecimiento termina por trasladarse si la disrupción persiste.

También señaló que el cierre de Ormuz obliga, en los hechos, a rodeos logísticos que alteran los esquemas habituales del transporte marítimo, aunque subrayó que el comercio exterior suele encontrar rutas alternativas con rapidez, aunque el reto implica “darle la vuelta a todo África”.

Repercusiones en la industria nacional de autopartes y acciones internacionales

Entrevistado aparte, el presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA), Francisco González, alertó que la guerra puede tener efectos sobre la producción de autopartes, no solo por el petróleo y el gas de la región, sino por posibles alteraciones en metales e insumos críticos que hoy aún no se dimensionan del todo.

Como referencia, recordó que el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania obligó a modificar formulaciones de catalizadores por la relevancia del paladio, lo que muestra cómo un conflicto geopolítico puede alterar las cadenas manufactureras aparentemente lejanas.

El dirigente de la INA dijo que el sector ya resiente un fuerte incremento en los costos logísticos, en especial en el seguro de contenedores que, según expuso, pasó de entre 1.500 y 3.000 dólares a 30.000 dólares, dependiendo de la ruta y del insumo transportado.

Precisó que, aunque los envíos de autopartes hacia esa región no son de los principales destinos de México y se concentran más en refacciones para el mercado de reposición, las restricciones aéreas y la incertidumbre regional también añaden presión.

Frente a ese escenario, la industria automotriz mexicana intensificó sus contactos con contrapartes internacionales.

El presidente de la INA señaló que este mismo contexto motivó las reuniones que se tuvieron este martes en México con empresarios de países nórdicos y con Alemania, además de contactos telefónicos previstos con Taiwán y Japón, con el fin de intercambiar información sobre necesidades, riesgos y posibles respuestas ante la crisis.

Pese a ello, el dirigente aclaró que el impacto sobre los precios de venta en manufactura no necesariamente se traslada de inmediato, ya que el ajuste puede tardar desde una semana hasta varios meses, según el tipo de producto y la evolución del conflicto.

  • Aun así, sostuvo que sí habrá afectaciones y que la clave será anticiparse a ellas, ya que insistió que también se abren oportunidades.