Mala planeación urbana pone en riesgo más del 25% del arbolado en Guadalajara
Fotografía: Juan González




Guadalajara, Jalisco 

Especialistas advierten sobre las deficiencias técnicas en el arbolado público de la Zona Metropolitana de Guadalajara, donde la falta de espacio adecuado y la compactación del suelo en banquetas y jardineras impiden la correcta oxigenación e infiltración de agua para las raíces.

Esta problemática no solo propicia el deterioro fitosanitario y la inestabilidad de los ejemplares frente a fenómenos meteorológicos, sino que también genera fracturas en la infraestructura urbana y levantamiento de aceras debido al crecimiento natural y las dinámicas de adaptabilidad de las raíces.

La pavimentación que asfixia las raíces y las podas agresivas para liberar el cableado han desestabilizado a más del 25% del arbolado en la metrópoli, convirtiendo a estos ejemplares en un riesgo inminente de colapso durante las tormentas; una amenaza constante que advierte la urgencia de atender grietas en el suelo, daños subterráneos y la presencia de árboles muertos en las banquetas.

“Hay varios factores y ese arbolado prácticamente que llega o lo compran enfermo, no se le da un seguimiento como tal y pues, por ejemplo, vemos aquí este arbolito, de hecho está en la parte de la línea 3 en donde se hizo y este pues ya está prácticamente muerto.

Afortunadamente este es un árbol pequeño, pero sí se tiene que remover. Otros daños que presentan en la ciudad, bueno, esto no podrían... bueno, no provocan tanto una caída, sin embargo, también hay mucha defoliación,  principalmente por las hormigas.

Pero bueno, en estos casos aquí esta fungosis que vemos, inclusive este que está sub está encerrado en rojo, pues hay... la mayoría del arbolado en la ciudad presenta este tipo de hongo, el llamado Ganoderma.

Este tipo de afección obviamente daña lo que es el tejido del arbolado, el soporte ya no lo tiene y por ende, con cualquier fuerte viento, pues puede caer”

La mala planeación urbana, la pavimentación sobre cajetes y el avance silencioso de hongos como el Ganoderma son las causas principales detrás de las recientes caídas de árboles en la ciudad.

Gran parte del arbolado urbano es plantado enfermo o sin seguimiento adecuado, lo que, sumado al estrés hídrico y daños mecánicos por obras públicas, debilita la estructura de los ejemplares hasta convertirlos en un riesgo para la ciudadanía.

“Vemos establecidos árboles de arrayán. La especie es adecuada, pero si ustedes observan la imagen a la izquierda, ahí está encerrado con el círculo rojo cómo casi no tiene espacio de suelo libre el arbolito, ese individuo.

Y entonces, de hecho, es evidente hasta cómo, a pesar de estar en tiempo de lluvias, casi no hay maleza ahí, casi no hay hierbitas, porque ahí casi no tiene suelo que pueda estar recibiendo agua, que los microorganismos que interactúan entre suelo y raíces puedan tener condiciones aeróbicas.

Entonces, aquí tenemos una área verde recientemente establecida, pero que ya empieza con esos problemas. Y a la larga, pues va a generar este que el árbol en su crecimiento rellena ese espacio y luego empieza a levantar banquetas”


Sara Esther Leos Andrade