Marcela García Robles Gil aborda el aborto clandestino en Agua turbia
Foto: Cortesía




Guadalajara, Jalisco

Una decisión tomada desde el miedo puede modificar una vida. Esa es una de las premisas de Agua turbia (Hachette Livre), novela de Marcela García Robles Gil que sigue a Lupe, una joven de 19 años que, tras ayudar a Margarita a interrumpir un embarazo, queda atrapada entre la culpa, el silencio y las consecuencias de lo ocurrido.

La historia comenzó con un personaje. García Robles Gil creó a Lupe durante un curso en la Escuela de Escritores de Madrid y, cuando tuvo que desarrollar su proyecto final, decidió recuperar aquella voz.

“La novela nació de un relato que yo escribí como parte de los cursos en la Escuela de Escritores de Madrid. En ese relato, que la trama era diferente, apareció el personaje de Lupe. Me gustó muchísimo, me gustó mucho su voz”.

A partir de ella, la escritora buscó construir el proceso de transformación de una joven que al inicio desconoce las diferencias que existen entre ella y Margarita, pero que termina enfrentando las consecuencias de una decisión tomada en un contexto marcado por el miedo.

“Yo quería que este personaje estuviera tan blanco en comienzo, que se fuera enturbiando, como el título lo dice, que se fuera tomando las tonalidades. El ver cómo el proceso de una persona puede ir cambiando a través de las decisiones que se toman”.

Aunque el aborto clandestino desencadena la tragedia, la autora decidió que la historia no se contara desde Margarita, sino desde Lupe. El miedo y la culpa se convirtieron así en el eje de la novela.

“La novela iba a tratar, para mí, el cómo las decisiones tomadas desde el miedo, desde la culpa, afectan a una persona en su ser interno y en las acciones y en la forma en cómo va a trascender al mundo”.

Marcela García Robles Gil aborda el aborto clandestino en Agua turbia

Foto: Cortesía 

El silencio también ocupa un lugar central. No solo Lupe guarda información; otros personajes construyen sus propios secretos y dejan vacíos que después intentan llenar con explicaciones.

“Me parece que la vida está construida de esos silencios que no podemos llenar”.

  • Cuitla, el pueblo donde transcurre la historia, surgió antes incluso que el conflicto. La autora imaginó a Lupe aislada, rodeada de montañas, animales y silencio. Desde esa imagen comenzó a construir el resto de la novela

Para García Robles Gil, aunque la historia ocurre en otra época, los conflictos relacionados con las diferencias sociales, la culpa y las circunstancias que enfrentan las mujeres permanecen vigentes.

“Las mismas circunstancias, diferencias, culpa, vicisitudes siguen repitiéndose y creo que desgraciadamente son circunstancias muy cercanas a la realidad y que permanecen”.

Marcela García Robles Gil aborda el aborto clandestino en Agua turbia

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Héctor Navarro