Proyectan el documental La memoria que habitamos




Lagos de Moreno, Jalisco

La historia de Silvia Filler, estudiante argentina de la Universidad Nacional de Mar del Plata asesinada en 1971 durante una asamblea estudiantil, fue dada a conocer en el Centro Universitario de los Lagos a través del documental “La memoria que habitamos”, como parte de las actividades del XXIII Festival Cultural Otoño en Lagos.

La proyección estuvo acompañada por un conversatorio con integrantes del equipo que realizó el documental y Lila Filler, hermana de Silvia, quien habló sobre lo que ha significado volver a la historia de su hermana cinco décadas después. Explicó que, con el paso de los años, la tragedia familiar también se convirtió en una historia que trasciende lo personal y que hoy puede ser compartida con nuevas generaciones:

“Silvia trasciende el dolor individual o familiar e íntimo para convertirse en un símbolo político”, señaló Lila Filler durante la charla.

Proyectan el documental La memoria que habitamos

Para ella, regresar a esa historia también tiene que ver con mantener presente la importancia de vivir en un Estado donde esté garantizada la vida, la palabra y la posibilidad de participar. mencionó que acercar estos hechos a estudiantes ayuda a generar un vínculo entre distintas generaciones y reflexionar sobre situaciones de violencia que han marcado a distintos países de Latinoamérica.

Además los estudiantes del CULagos hablaron sobre sus propias experiencias. Uno de ellos señaló que conocer el ataque ocurrido durante aquella asamblea le hizo pensar en las dificultades que pueden enfrentar los universitarios cuando levantan la voz y participan en asuntos de su entorno.

Otro de los estudiantes, preguntó a los realizadores qué podría decirse actualmente a quienes tienen una edad similar a la que tenía Silvia cuando ingresó a la universidad. Ante ello, Federico, integrante del equipo del documental, habló sobre la importancia de que los estudiantes mantengan sus proyectos, se organicen y participen en la vida universitaria y social.

También invitó a estar atentos ante los discursos que buscan limitar el diálogo y la participación, y recordó que una de las ideas que atraviesa la historia de Silvia es que, pese a la violencia, las nuevas generaciones pueden mantener vivos sus ideales.

Lila Filler agregó que la universidad también es un espacio para aprender a trabajar con otros y construir relaciones basadas en la solidaridad.

Proyectan el documental La memoria que habitamos

El documental de acuerdo con los creadores requirió un proceso de investigación que incluyó la revisión del expediente judicial por el asesinato, documentos elaborados por la universidad, periódicos de la época y testimonios de personas que estuvieron relacionadas con los hechos. El equipo también trabajó con la familia de Silvia.

Uno de los elementos centrales de la película es la recreación del aula donde ocurrió el asesinato. Actualmente ese espacio continúa funcionando como aula magna de la Universidad Nacional de Mar del Plata y lleva el nombre de Silvia Filler.

Los realizadores explicaron que parte del material utilizado en la película provino de fotografías del peritaje realizado después del asesinato, que habían sido descartadas y posteriormente recuperadas por una trabajadora. Para el equipo, incorporar esas imágenes al documental permitió que dejaran de ser únicamente documentos del pasado y se convirtieran en memoria que puede ser revisada en el presente.

La historia también dejó preguntas sobre justicia y reparación. Ante la pregunta de una estudiante sobre si existió algún tipo de reparación para la familia, Lila Filler señaló que no la hubo y que el asesinato de Silvia permaneció impune:

“En el caso del asesinato de Silvia nunca hubo juicio y, en consecuencia, ni siquiera hubo una reparación”, expresó.

Proyectan el documental La memoria que habitamos

La proyección cerró con un llamado a mantener estas historias presentes y compartirlas con nuevas generaciones. Para los realizadores, contar lo ocurrido hace más de 50 años no busca solamente reconstruir un hecho del pasado, sino preguntarse qué ocurre cuando una sociedad vuelve a mirar esos acontecimientos y qué se puede aprender de ello en el presente.

La actividad formó parte del XXIII Festival Cultural Otoño en Lagos y de la celebración por los 25 años de Radio Universidad de Guadalajara en Lagos de Moreno.


Verónica Fonseca