Desértiko concluye su rodaje en Guadalajara y prepara su camino a festivales
Foto: Héctor Navarro




Guadalajara, Jalisco.

Con el rodaje concluido apenas un día antes, el equipo de Desértiko presentó en Guadalajara los primeros detalles de la película, una coproducción entre México y Argentina que sitúa su historia casi por completo dentro de un elevador.

El proyecto marca el debut en el largometraje del director argentino Mariano Laffitte y reúne a Erick Elías, la actriz española Natalia Azahara y el argentino Daniel Aráoz, bajo la producción de Raúl Ramón, de Vértigo Cine.

Desarrollo y traslado de la producción a Guadalajara

Durante el encuentro con medios, los realizadores explicaron que el proyecto comenzó a desarrollarse hace dos años a partir de un guion escrito por Mariano.

Aunque la intención inicial era filmarlo en Argentina, las condiciones que enfrentó la producción cinematográfica independiente llevaron al equipo a trasladar la realización a Guadalajara, donde encontraron condiciones para concretar la coproducción.

Raúl Ramón explicó que la decisión estuvo relacionada con el panorama que vive la industria audiovisual en la región.

“Estamos en un contexto bastante complejo en términos de la producción cinematográfica. Hay cambios geopolíticos que están afectando mucho la producción en todo nuestro continente

...Una respuesta de nuestra parte fue crear alianzas entre varios países para desarrollar contenidos de calidad. Nos pareció que, aunado a los apoyos que existen aquí en la ciudad de Guadalajara y en el estado de Jalisco, era mejor venirnos a filmarla acá, aunque fuera un poco más oneroso que hacerlo en otros lados”

Laffitte señaló que concretar su primer largometraje en Guadalajara representa un momento importante dentro de su carrera.

“Para mí es un placer y un orgullo enorme que mi ópera prima haya sucedido en México, en Guadalajara, una ciudad a la que le tengo mucho cariño. Fueron dos años de trabajo y ayer terminamos el rodaje”

Sinopsis y retos técnicos de la película

La historia sigue a tres desconocidos que permanecen atrapados durante varias horas dentro de un elevador. Conforme avanza el tiempo, descubren que sus vidas mantienen vínculos inesperados, mientras el misterio que rodea la situación comienza a revelarse.

Para lograrlo, la producción construyó un set diseñado específicamente para la película. Ramón explicó que el desarrollo del elevador tomó cerca de un año, pues debía permitir el movimiento de cámaras, iluminación y equipo técnico sin perder la sensación de encierro.

“Estuvimos buscando diferentes tamaños y materiales porque los elevadores normalmente son metálicos y reflejan todo

...Terminamos creando una especie de caja china que podía abrirse por distintas secciones para permitir la entrada de la cámara, de la grúa y de todo el equipo”

El director comentó que el mayor desafío consistió en sostener la tensión dramática dentro de un único espacio.

“El diálogo es la acción de la película. Visualmente era muy complejo lograr que una película dentro de cuatro paredes de aluminio impactara

...Cuando la vean notarán que ninguna secuencia es igual a otra. Cambian los movimientos de cámara, la iluminación y el tratamiento visual”

La producción prevé concluir una primera versión de la película antes de finalizar el año para comenzar su recorrido por festivales y posteriormente iniciar las gestiones para su distribución.


Héctor Navarro