Desaparición y leva en Jalisco responden a una lógica de acumulación de capital: Alejandra Guillén

El reclutamiento forzado en Jalisco ha evolucionado y afecta incluso a adolescentes en escuelas secundarias.



Guadalajara, Jalisco.

La desaparición de personas y el reclutamiento forzado en Jalisco no son hechos aislados ni meras disputas entre bandas criminales, sino piezas clave de un modelo de despojo, control territorial y acumulación de capital implementado por corporaciones mafiosas, advirtió la investigadora del ITESO, Alejandra Guillén.

Análisis del modelo criminal en Jalisco

Durante su intervención en el semillero "Guerra contra la humanidad, las poblaciones y la naturaleza bajo asedio", convocado por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, la académica analizó cómo la leva contemporánea busca construir ejércitos privados mediante el sometimiento de las poblaciones.

Guillén enfatizó que el modelo implantado por el crimen organizado en la entidad opera bajo una visión empresarial que trasciende el tráfico de drogas. Explicó que estas estructuras controlan actividades productivas como la minería, la tala, el agave, la distribución de alimentos y el ganado, utilizando la violencia para imponer un "nuevo dominio".

"Quienes mandan son esas economías legales y esa gente bien local y de gobiernos y de mafias internacionales, que son las que no estamos viendo, pero digamos que aquí en Jalisco ocurre este cambio de gerencias..."

Reclutamiento forzado y violencia estructural

Respecto al reclutamiento forzado o leva, la investigadora expuso que el fenómeno inició hace más de 15 años y ha ido mutando en sus formas de captación: desde engaños con ofertas de trabajo y secuestros directos, hasta la reciente captura de adolescentes en escuelas secundarias.

"La construcción de ejércitos por un lado y la violencia de manera generalizada, o sea, desaparecer para construir ejércitos, para controlar territorios

...Y posteriormente acumular capital es como lo que ha caracterizado esto (...) cómo transformar a las personas que nos llevamos en sicarios o en trabajadores esclavos..."

Asimismo, la investigadora alertó que los campamentos de entrenamiento instalados en zonas serranas emplean métodos de instrucción militar contrainsurgente orientados a destruir la subjetividad de los jóvenes.

La investigadora destacó que, frente al asedio del sistema capitalista y la delincuencia organizada, las madres buscadoras y los pueblos originarios se han consolidado como el eje principal de la resistencia por la vida, motivos por los cuales el movimiento zapatista ha volcado su respaldo hacia estos colectivos.