Guadalajara, Jalisco
A pesar del relevo en la dirección del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) que se concretó el 23 de marzo, y de la inyección extraordinaria de mil millones de pesos que se aprobó un día después, el organismo continúa sin cumplir una de sus funciones básicas: garantizar agua potable inolora, incolora e insípida a los habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Las quejas por agua turbia, con coloración amarillenta, olor desagradable o presencia de sedimentos persisten en distintos puntos de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá. En redes sociales y reportes ciudadanos se mantienen las denuncias sobre la calidad del servicio. Esto, mientras miles de usuarios siguen pagando tarifas que han aumentado en los últimos años.
El aumento, avalado primero en la Comisión de Tarifas, es de 9.6% y se aprobó el 26 de junio de 2025 por el Congreso de Jalisco.
El Legislativo aseguró que éste tendría un “enfoque social y medidas de transparencia”, pero al final el costo aumentó y el servicio empeoró, lo que obligó a renunciar al ex titular del SIAPA, Antonio Juárez Trueba, y anunciar al ingeniero civil Ismael Jáuregui Castañeda como el nuevo perfil al frente de la operadora.
En ese marco, la Junta de Gobierno de la Comisión Estatal del Agua (CEA) —que también cambió de titular este año— anunció una reasignación de recursos por mil millones de pesos en detrimento de trabajos hídricos ya planeados para 80 municipios de distintas regiones.
El argumento fue rescatar la infraestructura hidráulica metropolitana y atender rezagos históricos del organismo. Sin embargo, tres meses después de este anuncio los resultados siguen siendo poco visibles para gran parte de la población, que continúa recibiendo agua cuya apariencia y calidad generan desconfianza.
El cambio de titular en el SIAPA tampoco ha significado, hasta ahora, una mejora perceptible en el servicio.
Aunque las autoridades han informado sobre trabajos de rehabilitación de redes, sustitución de tuberías y mantenimiento de plantas potabilizadoras, los problemas de calidad del agua siguen apareciendo de manera recurrente en diversas colonias, incluso aledañas a instalaciones del organismo.
Especialistas han señalado que el deterioro de la infraestructura, las fugas, la antigüedad de las redes de distribución y la falta de mantenimiento acumulada durante años son factores que afectan la calidad del agua que llega a los hogares.
- Sin embargo, para los usuarios la explicación técnica resulta insuficiente cuando deben cruzar los dedos antes de abrir el grifo y esperar que el líquido por el que pagan 9.6% más realmente sea potable.
UDGTV
Radio UdeG






















