Investigan posible relación entre plaguicidas y salud ósea en mujeres jornaleras de la región de Autlán




Autlán, Jalisco.

En una región donde la presencia de plaguicidas ha sido documentada en agua, fauna y personas, ahora surge una nueva pregunta: ¿está afectando también los huesos de las mujeres que trabajan en el campo?

Un equipo académico del Centro Universitario de la Costa Sur (CUC Sur), de la Universidad de Guadalajara, inició una investigación para analizar la posible asociación entre la exposición a plaguicidas y la densidad mineral ósea en mujeres jornaleras.

María Davidnia García Rojas, doctorante del BEMARENA, explicó que el estudio busca identificar si la presencia de plaguicidas en el organismo puede relacionarse con alteraciones en la densidad del hueso, una condición que, en etapas avanzadas, puede derivar en osteoporosis.

En la región existen antecedentes de contaminación por plaguicidas documentados en estudios sobre agua y fauna, así como reportes previos que evidenciaron presencia de sustancias en personas.

Sin embargo, hasta ahora no se ha analizado de manera específica su posible vínculo con la salud ósea en mujeres trabajadoras del campo. García Rojas subrayó que eligieron este enfoque por tratarse de una población con alta exposición y, al mismo tiempo, poco visibilizada.

“Me llamó mucho la atención porque siento que las mujeres jornaleras son un grupo bastante vulnerable, un grupo con el que no se ha trabajado como debería ser… se queda un poco de lado y no le estamos dando la atención que corresponde”.

La investigadora puntualizó que el objetivo no es afirmar de entrada una causa única, sino explorar un factor de riesgo dentro de un contexto donde la exposición a plaguicidas es parte de la vida cotidiana. Además, remarcó que la exposición no ocurre solo en la aplicación directa de agroquímicos, sino también a través de cadenas de contacto dentro de los hogares.

“Nos dicen: ‘quienes manejan la gran cantidad de plaguicidas son los hombres’. Sí, pero las mujeres… si el hombre llega y dejó su ropa, ellas van y la lavan. Entonces es una cadena”.

¿Quiénes pueden participar y qué incluye el estudio?

La investigación contempla la participación voluntaria de 60 a 70 mujeres jornaleras, de 40 a 55 años, que residan en Autlán, El Grullo o El Limón. El proceso se realizará en una sola jornada, en la que se aplicarán distintos estudios clínicos para evaluar exposición y estado de salud.

Entre las pruebas consideradas están: muestra de orina para detección de plaguicidas, análisis de sangre, estudio de composición corporal y una densitometría ósea para valorar el estado de los huesos. Los análisis de laboratorio se realizarán en colaboración con distintas instituciones, entre ellas el Instituto Nacional de Rehabilitación, en Ciudad de México.

El equipo estima que los resultados generales podrían estar disponibles aproximadamente en un año.

Investigan posible relación entre plaguicidas y salud ósea en mujeres jornaleras de la región de Autlán

Visibilizar para atender

García Rojas insistió en que la intención del proyecto no es señalar responsables, sino aportar información sobre un posible riesgo de salud pública y visibilizar una situación que suele permanecer fuera de la agenda.

No deberíamos tener plaguicidas en el cuerpo… ya es algo anormal que te salga la presencia de un plaguicida, y a partir de cierto nivel puede ser bastante crítico”.

“Nuestro objetivo no es señalar a alguien en específico; es visibilizar lo que está sucediendo en la región y tratar de buscar soluciones… algo que no se ve, no se puede atender”.


Antonio Díaz