Javier Natera abre The Secret Room en Guadalajara
Foto: Cortesía




Guadalajara, Jalisco 

La magia llegó temprano a la vida de Javier Natera. Desde los dos años jugaba a ser mago y, aunque durante un tiempo siguió un camino profesional distinto, aquella afición terminó convirtiéndose en su forma de vida. Este 26 de agosto presentará en Guadalajara The Secret Room, un espectáculo íntimo que ya agotó localidades.

“Desde los 2 años jugaba a ser mago. Esto siempre para mí era mago, magia, sombreros, conejos. A los 4 años, porque ya puedes saber expresarte más, era tal cual jugar a ser mago. Entonces, no sé de dónde salió, no hay familiares, no sé a quién vi”.

Con los años, Natera encontró una razón para continuar en la magia más allá del entretenimiento. Para él, el ilusionismo se convirtió en una manera de comunicarse con las personas y generar una experiencia que ocurre frente a ellas, algo que considera relevante en una época dominada por las pantallas.

“Ahora sé por qué lo hago. Para mí es una forma de expresarme, de conectar con las personas, de comunicar diferentes ideas. Me encanta maravillarme, ver a las personas. Y ahorita que mencionabas lo de no saber, creo que justo la magia ahora tiene esa parte increíble.

Estamos en una época que todo es información, todo es inteligencia artificial, en el celular podemos crear una imagen y la magia justo juega con eso imposible, pero en un plano muy presente”.

La decisión de convertir la magia en una profesión tampoco fue inmediata. Natera estudió Administración de Empresas y durante un periodo trabajó en una oficina, hasta que un amigo le planteó dejar ese empleo y dedicarse por completo a aquello que había mantenido como hobby.

“Renuncié y los primeros meses lo odié y fue súper difícil. Porque una cosa es que tu hobby sea ya una responsabilidad. También está eso de que desde niños te dicen que sigas tu sueño, sigas tu pasión, pero luego de grande te piden que te dediques a otra cosa.

De niños juegas a soñar, puedes ser bombero, policía, presidente, lo que sea, pero luego vas creciendo y te van poniendo los pies en la tierra”.

Su formación empresarial terminó siendo una herramienta para desarrollar otras áreas dentro de la industria. Natera abrió una tienda en línea de productos para magos, trabajó en producción de espectáculos y posteriormente comenzó a desempeñarse como manager, consultor, conferencista y productor de festivales, además de actuar.

Actualmente es manager del mago español Dani Da Ortiz y participa en proyectos relacionados con diferentes áreas del ilusionismo. Recientemente estuvo en Las Vegas, donde realizó seis shows y cuatro conferencias para magos. También ha trabajado en el Magic Castle de Hollywood, donde realizó 30 funciones.

“Dentro del mundo de la magia me voy poniendo diferentes sombreros. El sombrero de manager, el sombrero de productor de festivales, el sombrero de conferencista, de escritor de libros. Luego también está el sombrero de actuar, me encanta actuar, me encanta estar ante público.

Y aparte está el sombrero de aprendiz, porque estar en primera fila, ver cómo se hace el show, aprenderlo y decir ‘ah, claro’, te vas nutriendo poco a poco y lo vas implementando”.

En Guadalajara presentará The Secret Room, un formato que ya había estrenado en Ciudad de México y que busca recuperar la cercanía de los espectáculos de magia de finales del siglo XIX. La propuesta toma como referencia a Robert-Houdin y Hofzinser, quienes trabajaban en espacios pequeños y a corta distancia del público.

“Es un show muy íntimo, es un formato muy pequeño, precisamente para estar en contacto con el público, en donde dependo totalmente del público, dependo de las decisiones que toman, de lo que dicen. También es más difícil. Si están alejados puedes jugar un poco con el espacio.

Claro, aquí estoy sobre 10 ojos, 20 que te están viendo cómo te equivocas y cómo te descubren”.

  • La función será en Punto Escénico y ya se encuentra agotada. Natera busca que esta presentación sea el inicio de una temporada en la ciudad, donde considera que existe espacio para propuestas de menor formato. 

Héctor Navarro