Regreso a 2006: la generación Z resucita el “Indie Slaze”
Los jóvenes están sustituyendo los Airpods por auriculares con cables, y regresando a la moda indie slaze de hace dos décadas. Foto: Kaboom Pics (Pexels)




ESTILO

Frente a la saturación de los algoritmos y las redes sociales actuales, muchos “centennial” están evocando la estética, tecnología y ocio pertenecientes a una era en la que internet todavía era un nicho.

DESTACADOS.

  • La Semana de la Moda de Nueva York trae de vuelta el estilo de los 2000 bajo la etiqueta “Indie Slazde”.
  • Cada vez surgen más redes sociales que, lejos de priorizar algoritmos, imitan el funcionamiento del viejo MySpace.
  • Auriculares con cable, cámaras compactas con flash o CD’s y de los Arctic Monkeys, entre los accesorios favoritos de muchos Z.

Parece que fue ayer, pero el calendario no entiende de nostalgias: han pasado ya dos décadas desde aquel 2006 en el que las cámaras digitales compactas, con sus flashes cegadores, se convertían en el accesorio imprescindible de cualquier fiesta.

Y lo hacían con el ritmo del álbum debut de los Arctic Monkeys, banda sonora de toda una generación 

Sí, todo un quinto de siglo nos separa de un mundo donde el mayor conflicto social no se libraba en hilos de X (Twitter), sino en la jerarquía del “Top 8” de MySpace, en las publicaciones de Fotolog o en los foros de opiniones.

No se trata solo de contenidos en redes sociales, muros de Pinterest plagados de inspiración vintage o vídeos con aire retro en Tiktok. Basta con asomarse a las calles, a los escaparates o a los pasillos de cualquier facultad o instituto este 2026 para sentir que el tiempo, que siempre avanza inexorablemente hacia el futuro, ha viajado hasta el pasado. 

Los jóvenes “centennials”, quienes en 2006 apenas daban sus primeros pasos, parecen hartos de la pulcritud del mundo moderno. Y, a pesar de no haber vivido plenamente en una década que para las generaciones anteriores ya estaba superada, la evocan con esa nostalgia que solo se puede sentir hacia aquello que apenas se ha conocido.

Así es como ha resucitado el “Indie Sleaze”. Una tendencia que se basa en el triunfo del maquillaje corrido y la ropa con estética de los 2000, la tecnología “vintage” que ya creíamos olvidada y la búsqueda de conexiones digitales que no pasen por el filtro de los algoritmos.

La ley del eterno retorno.

Regreso a 2006: la generación Z resucita el “Indie Slaze”

Las fotos sobreexpuestas al flash y con definición "sucia" empiezan a inundar unas redes sociales hasta ahora dominadas por vídeos en ultra definición. Foto: Inga Seliverstova (Pexels)

Se cumple, una vez más, una ley histórica: la nostalgia, en la moda y el pop, es cíclica y funciona cada 20 años. Por eso, en pleno 2026, vuelven a llevarse el tacto del cuero desgastado, el regreso triunfal de los auriculares con cable y el contenido estático en redes sociales.

Pero ¿qué tiene de especial esa época para que la juventud de 2026 la reviva con fascinación, mientras los “millennials” la recuerdan con melancolía y un poco de vergüenza? Para comprender este fenómeno, lo primero es definir la etiqueta que lo resume todo.

El “Indie Sleaze” no es solo una forma de vestir: es una declaración de intenciones. Lejos de ese minimalismo pulcro de la “Clean Girl Aesthetic” que ha dominado los últimos años con su estética impecable e irrealmente natural, esta nueva tendencia hace hincapié en el caos real.

La industria textil y de belleza también se ha visto influenciada por esta corriente. La prueba definitiva de que el espíritu de 2006 ha regresado tuvo lugar en la Semana de la Moda de Nueva York, que casi fue un guiño directo a los armarios que figuras como Kate Moss o las gemelas Olsen inspiraron a principios de los 2000.

Como si de un viaje al pasado se tratara, sobre la pasarela del Pier 36 de Manhattan las modelos lucieron abrigos largos y desgastados que rozaban el suelo, faldas plisadas con aire grunge, cazadoras vaqueras de aspecto envejecido e incluso collares con monederos.

Los expertos en sociología de la moda apuntan a un patrón claro: si el “Indie Sleaze” original nació como una vía de escape tras la crisis financiera de 2008, su regreso actual parece ser la respuesta a lo que llaman “policrisis”, con la post pandemia, la inflación, la emergencia climática y una ansiedad constante como algunos de los detonantes.

Pero, si hay algo que sorprende en este regreso a la estética de hace dos décadas, no es tanto la ropa como los dispositivos que la acompañan. Tras años viviendo obsesionados con la nitidez extrema y las cámaras perfeccionadas por inteligencia artificial, la juventud de 2026 ha comenzado a rescatar una tecnología que ya dábamos por muerta.

Lo retro como revolución.

Regreso a 2006: la generación Z resucita el “Indie Slaze”

Ahora los discos de la banda británica Arctic Monkeys, referente de los primeros años de 2000, vuelven a sonar en todas partes. EFE/Javier Zorrilla.

En las calles, los AirPods y otros modelos de audífonos inalámbricos de alta gama están perdiendo terreno frente a los auriculares de cable de toda la vida. Además, en los últimos tiempos, artistas pop e “influencers” de la generación Z han rescatado los antiguos reproductores MP3 para convertirlos en la pieza estrella de su imagen. 

Un ejemplo perfecto de ello es la cantante Slayyyter. La artista ha abrazado este estilo retro para presentar sus nuevos trabajos bajo el lema ‘IPOD MU$IC’, utilizando incluso la interfaz clásica del famoso reproductor de Apple en sus publicaciones.

Esa prioridad por la estética retro, incluso por encima de la practicidad o de los últimos avances, también ha tenido su impacto en el mercado. El ejemplo más claro es el regreso de las cámaras digitales compactas, aquellas con el sencillo funcionamiento de “point-and-shot” (apuntar y disparar). 

Otra de las piezas de este rompecabezas nostálgico que nos devuelve a 2006 reside, curiosamente, en la forma en la que los jóvenes navegan por internet.

La generación Z es la primera que se ha criado totalmente bajo el control de redes sociales dirigidas por algoritmos y parece que han llegado a un punto de saturación.

Cansados de que todo el contenido parezca cortado por el mismo patrón, su respuesta ha sido buscar refugio dos décadas atrás, en el espíritu de la época dorada de MySpace. Esto ha impulsado la aparición de nuevas aplicaciones y réplicas que imitan el funcionamiento del internet de los años 2000, como SpaceHey, NoSpace o CyberSpace.

Ahora que los discos de Arctic Monkeys, Paramore o Blink-182 vuelven a sonar en todas partes y que las fotos hechas con cámaras viejas están llenando las redes, la pregunta es inevitable: ¿es esto solo una moda pasajera? Todo apunta a que parece, como mínimo, un cambio de dirección después de tanto postureo.

Veinte años después, los jóvenes están recordándole al mundo algo que quizá habíamos olvidado: que se puede salir a la calle con los cables de los cascos enredados, compartir una canción solo por gusto y no por los “likes”, o fotografiar momentos para atesorarlos sin buscar la perfección artificial. Que, en definitiva, podemos ser simplemente humanos.