La otra desaparición | Parte II: 13 mil desaparecidos… ¿O más?

Jalisco aparece con 13 mil 10 personas desaparecidas en el registro nacional, detrás de Tamaulipas y Estado de México. Colectivos y especialistas advierten que los cambios en la forma de contabilizar casos pueden modificar la posición de cada entidad en la tabla.



Guadalajara, Jalisco

  • Tamaulipas: 13 mil 788 desaparecidos.
  • Estado de México: 13 mil 664.
  • Jalisco en tercer lugar con: 13 mil 10.

Son las cifras que aparecen en la tabla que se ha difundido para insistir en que Jalisco está en tercer lugar.

Pero detrás de esos números existe una disputa mucho más profunda:

¿Qué se está contabilizando y desde cuándo?

REGISTROS DE PERSONAS DESAPARECIDAS

  • Tamaulipas: 13,788
  • Estado de México: 13,664
  • Jalisco: 13,010
  • Total nacional mostrado: 131,572
  • La tabla también registra para Jalisco:
  • Hombres: 11,460
  • Mujeres: 1,541
  • Indeterminado: 9

Héctor Flores, de Luz de Esperanza, tiene una explicación muy clara respecto a estos números que presume el Estado.

"Es que habrá meses en los que posiblemente desaparezcan más personas en la Ciudad de México, en Veracruz, en Sonora, pero eso no significa que esté a la baja en Jalisco la desaparición, sino que simplemente en determinadas temporalidades otros estados tuvieron mayor número de personas desaparecidas.

En el histórico Jalisco sigue siendo el primer lugar nacional, ningún estado se nos ha acercado y por ahí el Estado de México, pero todavía estamos miles de personas desgraciadamente arriba de ellos y no necesariamente implica una reducción, porque la desaparición, como bien dice, sigue ocurriendo todos los días, ¿no? Incluso estamos viendo que el sector etario cada vez disminuye más, cada vez son más jovencitos, infancias, adolescencias que están desapareciendo, situación que no se había visto tan fuerte en meses anteriores."

Para el colectivo Luz de Esperanza, que Jalisco deje de ocupar una posición determinada en una tabla no significa necesariamente que la desaparición haya disminuido.

La organización sostiene que los movimientos en los registros pueden modificar la fotografía nacional.

"Es una manera de que utilizan todas las autoridades de todo el país, ¿no? Y de todos los estados para utilizar las cifras de manera que a ellos les convenga, ¿no? Seguir manejando la narrativa de que en los estados las cosas están funcionando cuando la realidad es que, desgraciadamente, eh, seguimos eh, encabezando la lista.

Siguen desapareciendo muchas personas y lo peor que nosotros creemos como organización es que no hay una responsabilidad, una empatía, una voluntad desde el Gobierno Federal que permee y apoye a todos los estados, ¿no? Y si eso sumamos que dejan a los estados por su cuenta y si hay poca voluntad en estos estados, eh, pues vemos los resultados, ¿no? Y solo se enfocan en el manejo de las cifras mediáticamente para continuar con una narrativa de que las cosas están mejorando cuando la realidad es que si no están empeorando, se están continuando, ¿no?"

Pero existe además un antecedente documentado en la propia discusión pública sobre el registro nacional.

Jorge Ramírez, académico e investigador, plantea que desde la creación del registro nacional comenzó una disputa entre entidades por la posición que ocupaban en la tabla.

Su argumento es que algunos estados dejaron de informar o modificaron la forma de registrar sus casos.

El analista precisó que “desde que se creó el registro nacional de personas desaparecidas, comenzó una batalla épica, pero silenciosa, de los estados por evitar quedar en el primer lugar a nivel nacional.”

El mismo análisis señala que Jalisco llegó a desconectarse del registro federal y posteriormente realizó una actualización de sus datos.

La consecuencia fue una modificación importante en el número visible. El investigador Jorge Ramírez ha advertido que “En vez de armonizar su registro local, que tiene más de 16 mil denuncias, con el federal, se pusieron a depurar este.”

El dato fundamental no es solamente quién ocupa el primero, segundo o tercer lugar.

El dato fundamental es saber cuántas personas están realmente desaparecidas, cuántas están registradas y cuántas quedan fuera de la fotografía oficial.

Porque una modificación estadística no desaparece a una persona.

Pero sí puede hacerla desaparecer de una tabla.

  • Y mientras se oculta información, mientras se exigen carpetas de investigación para poder indagar algo que se creía ya superado, las personas siguen desapareciendo.