Los elefantes blancos de la función pública | Parte II: Guillermo Medrano: un político constructor y gasolinero en el Ijalvi

El titular del Ijalvi tiene acciones en empresas privadas mientras dirige políticas públicas de vivienda en Jalisco.



Guadalajara, Jalisco.

En el imaginario colectivo existen dependencias que lucen más a agencias de colocación de compadres que en instituciones públicas al servicio de las personas. Por sus resultados de los últimos años una de ellas es el SIAPA, el organismo operador de agua potable para la Zona Metropolitana de Guadalajara. Pero no es la única.

Así como en esa dependencia se condecoró a perfiles “amigos” como la conductora de televisión Elizabeth Castro, o años atrás al ex aspirante a la alcaldía de Guadalajara Rodolfo Ocampo, hoy lo hace actualmente el Instituto Jalisciense de la Vivienda (Ijalvi), cuyo titular, Luis Guillermo Medrano Barba, tiene un perfil profundamente partidista y muy lejano de una institución que, según su misión,

“tiene a su cargo la rectoría, coordinación, planeación, promoción y ejecución de las Políticas y Programas de Vivienda cuyo propósito es incidir en el derecho universal de la vivienda a las personas del Estado”.

Los elefantes blancos de la función pública | Parte II: Guillermo Medrano: un político constructor y gasolinero en el Ijalvi

El Ijalvi, antes Iprovipe, tiene como titular a quien fuera el coordinador estatal de Movimiento Ciudadano en 2015, arquitecto de profesión, ex alcalde y director de Obras Públicas de Ahualulco de Mercado (municipio del cual es originario), candidato a diputado local, funcionario en Tonalá y secretario de Actas y Acuerdos de MC.

Pero es también un empresario del ramo gasolinero.

En una búsqueda realizada en el Registro Público de Comercio, se confirma que el funcionario tiene acciones en una sociedad denominada Servicio Siome S.A. de C.V., establecida en Ahualulco de Mercado, cuyo objeto principal es la comercialización de gasolinas y diésel.

Y su formalización ante el notario público Eleno Vega Guerrero ocurrió el 30 de noviembre de 2019.

Pero eso no es todo. El encargado de “diseñar e instrumentar la política de vivienda integrada que propicie el desarrollo territorial armónico y sustentable” es también accionista de la empresa CIE Construcción e Infraestructura y Edificación desde abril de 2008, una firma cuyo objetivo social es 

“la realización de todo tipo de trabajo de construcción y mantenimiento relacionado con concretos, pavimentos, terracerías, empedrados”.

No es todo. Luis Guillermo Medrano Barba es accionista de “La Barañita”, que también fue autorizada por el fedatario Eleno Vega Guerrero en el municipio de Tala en abril de 2009, y que se dedica al “fomento, producción, desarrollo y explotación del campo, bosques, ganadería de toda especie, piscicultura, apicultura, la creación de invernaderos”, entre otras tareas.

Los elefantes blancos de la función pública | Parte II: Guillermo Medrano: un político constructor y gasolinero en el Ijalvi

Entonces, ¿el Ijalvi funciona o es otro elefante blanco de la función pública? El jefe del Departamento de Economía del CUCEA, Hugo Alberto Michel Uribe, detalla:

“Había participado en proyectos polémicos como el de las Villas Panamericanas. Ahora el Ijalvi, entiendo, lo están tratando de recuperar en una perspectiva de promoción de vivienda y no ha sido acertado tampoco, creo que ahí también queda a deber la política pública local sobre el sector de vivienda”.

Y entonces, ¿cuáles son los resultados de este instituto?

UDG Noticias solicitó un informe estadístico de los resultados reportados como el número de personas registradas y beneficiadas con sus programas desde que comenzaron a entrar en marcha.

  • La respuesta de su unidad de transparencia es que se han destinado cuatro millones de pesos para su programa “Jalisco Sí Pinta”, 2.5 millones para acondicionamiento de vivienda a personas con discapacidad y 50 millones para el programa de mejoramiento de vivienda en 40 municipios, sólo en 2025, pues los de este año todavía no se han procesado.

Y Ahualulco de Mercado, el municipio del que Medrano Barba es originario, resulta ser uno de los más beneficiados.

Por cierto, el director general percibe un sueldo bruto mensual de 107 mil 699 pesos, apoyos en despensa, pasaje, un aguinaldo de 169 mil 036 pesos y una prima vacacional de 16 mil 903.

El Ijalvi queda así dentro de la revisión de los llamados elefantes blancos de la función pública: organismos con estructuras, presupuestos y responsabilidades definidas, pero cuyos resultados y utilidad pública quedan a deber. Este es otro de los casos.

En las siguientes entregas de este especial pondremos bajo la lupa a más dependencias que comparten algunos de estos vicios: puestos ocupados por perfiles políticos, recursos públicos y resultados que no siempre parecen estar a la altura de las funciones que tienen encomendadas.

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