Entre silencios y recuerdos, los hijos de Rulfo reviven a su padre en el Día del Libro
Foto: Héctor Navarro




Guadalajara, Jalisco.

En la explanada de la Rectoría General de la Universidad de Guadalajara se realizó la lectura colectiva de Pedro Páramo como parte del Día Mundial del Libro, una jornada que culminó con una mesa de diálogo encabezada por sus hijos, Pablo y Juan Carlos Rulfo, junto a Marisol Schulz Manaut, directora de la FIL Guadalajara.

Testimonios de Pablo y Juan Carlos Rulfo sobre Juan Rulfo

Pablo Rulfo trazó una imagen profundamente ligada al territorio jalisciense y a una sensibilidad contenida.

“Yo lo que veo en él es expresado el paisaje de Jalisco… hay algo de austeridad, de expresividad, de sobriedad, de capas ocultas.

...Uno siente que llega a un lugar donde aparentemente no pasa nada, pero en el fondo se siente una especie de temblor interno muy discreto que conmueve”.

En su relato, la figura paterna aparece marcada por la discreción y por una comunicación que prescindía de lo evidente. Recordó momentos cotidianos que definieron su percepción del mundo

“Mi padre y yo nos sentábamos en la mesa del comedor solos, sin decirnos una sola palabra… yo lo miraba fumar y me fascinaba ver cómo su rostro se velaba por las volutas del humo…

Cada capa tiene un momento vital… hasta que el objeto empieza a tener una vida única”.

Por su parte, Juan Carlos Rulfo ofreció una mirada distinta, atravesada por el contraste entre el silencio familiar y la irrupción del exterior. Se definió como el más irreverente, aunque reconoció que incluso en medio del ruido, el lenguaje en casa operaba bajo códigos propios.

“Entre mi hermano y yo cruzábamos palabras… resolvíamos todo y mi amigo me decía ‘¿Qué dijeron? No oí nada’…

La sal iba y venía, los platos se pasaban y él no entendía en qué momento hablábamos… el silencio estaba todo el tiempo, pero era muy ruidoso para nosotros”.

Esa dinámica, explicó, moldeó incluso la manera de hablar.

Nunca fue necesario gritar… no se construyeron las cuerdas vocales para eso”. En su memoria también aparece una enseñanza condensada en un gesto mínimo, durante una tarde en que se disponían a ver un partido de futbol con su padre:

“No era necesario que dijéramos demasiadas cosas para que quedara claro todo y eso fue toda una enseñanza”.

Entre silencios y recuerdos, los hijos de Rulfo reviven a su padre en el Día del Libro

Foto: Héctor Navarro

Descubrimiento público y familiar de la figura de Juan Rulfo

La conversación también abordó la manera en que descubrieron la dimensión pública de Rulfo. Pablo recordó que no hubo una revelación explícita, sino señales aisladas que rompían la rutina doméstica.

“Tocaron la puerta y me dijeron ‘¿Está el maestro Rulfo?’… yo no sabía que era maestro… ahí empecé a ver que algo pasaba, pero en la vida familiar no había una gran exhibición de quién era”.


Héctor Navarro