Guadalajara, Jalisco.
Académicos de la Universidad de Guadalajara denunciaron condiciones "inaceptables" en la calidad del agua potable suministrada por el SIAPA en la zona metropolitana. Tras análisis de laboratorio, los expertos identificaron la presencia de microorganismos vivos como algas, rotíferos e invertebrados,
además de niveles de turbiedad que alcanzan las 40 unidades, cifra que rebasa drásticamente el límite de 3 permitido por la Norma 127 de la Secretaría de Salud.
Ante el riesgo de toxicidad por microcistinas y parásitos como Giardia lamblia, los investigadores exigieron a las autoridades emitir alertas sanitarias y transparentar los procesos de tratamiento en la planta de San Gaspar y la presa Calderón, informó Aida Alejandra Guerrero de León, Jefa de la Unidad de Análisis Ambientales del Instituto de Energía Renovable del Centro Universitario de Tonalá.
¿Qué declararon los académicos sobre la calidad del agua potable?
“La presa Calderón es un cuerpo de agua que también la presencia de algas nos está evidenciando que hay microcistinas, que también pueden tener toxicidad importante. Y bueno, es una y obviamente parásitos como la Giardia lamblia, que son también parásitos muy graves.
Entonces, pues lo único que queremos es seguir trabajando como académicos para integrar diagnósticos de monitoreo de calidad del agua, exigirle a la autoridad que frente a una, si nos va a mandar a abastecer agua que no tratada,
porque no sé en qué momento tomaron esa decisión, pues tuvieron que haber emitido una alerta sanitaria porque simplemente los riesgos a la salud pública que tuvieron esas dos semanas de agua, no sé ahorita cómo sigue el tema porque
necesitamos investigación, necesitamos información y necesitamos que se nos brinde la atención en este tema porque los ciudadanos están muy preocupados y nosotros como académicos nos sumamos a esa preocupación”.
La actual gestión del agua, calificada como una "gobernanza tóxica", enfrenta una crisis crítica debido a la contaminación de fuentes principales como el Lago de Chapala y el Río Santiago, sumada a una infraestructura de distribución que supera los 70 años de antigüedad.
Esta situación se agrava por la incapacidad operativa de las plantas potabilizadoras, las cuales no cuentan con los químicos necesarios ni la tecnología suficiente para depurar contaminantes provenientes de desechos industriales, agroquímicos y granjas porcícolas.
Como resultado, una gran parte del sector urbano recibe agua que, aunque clorada, no cumple con los estándares de potabilidad, mientras que el 40% del recurso se pierde en una red de drenaje colapsada, así lo explica Alicia Torres Rodríguez, responsable del Cuerpo Académico del Agua, Medio Ambiente y Sustentabilidad.
Impacto en la comunidad y crisis en infraestructura hídrica
“No solamente hace daño tomarla, sino bañarte todos los días con ella. Otra de las preguntas: ¿cuáles han sido como las acciones de la ciudadanía con respecto a esto que no está informada? A mí me parecía muy alarmante que dijeran no tomes agua de la llave, pero nunca nos dijeron cómo resolver el problema en casa.
Bueno, antes se decía que nosotros no lavamos los tinacos, que no lavamos nuestros aljibes.
Pensando que todos tenemos aljibe y tinacos, ¿no?, pero realmente ¿es así? Bien, entonces, ¿Cuáles han sido como esas problemáticas que nos ha traído esta gobernanza tóxica del agua en el área metropolitana de Guadalajara?
Violación al derecho humano a un medio ambiente sano, falta de plantas de tratamientos funcionales y efectivas. El SIAPA no, no cumple sus atribuciones. Tenemos un agua de desuso, o sea, un agua de desecho.”
José Arturo Gleason Espíndola, Jefe del Laboratorio de Tecnologías para la Arquitectura y Urbanismo Sustentable del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño propone una mesa técnica ciudadana.
Acciones propuestas por expertos para resolver la crisis hídrica
“Es evidente que el problema ya rebasó al SIAPA y al Gobierno del Estado.
Yo aquí hago un atento llamado a las autoridades para que puedan escuchar otras voces inclusive diferentes a sus propuestas. Tiene que haber en esta mesa un diagnóstico hídrico que proponga fondo para tener una visión real de todas las aristas del problema.
Como ya decía la doctora Alicia, esto no debe propiciar la construcción de un segundo acueducto y ya,
sino hay diversos factores que debemos, y que la Universidad de Guadalajara por su naturaleza propia, por la metodología científica que nos debe caracterizar, se deben de rastrear todas las fuentes y los factores posibles y mapearlos para no irnos sobre una obra que es evidente no han resuelto durante estos últimos años
con la presa de El Arcediano 800 millones, con El Zapotillo 35 mil millones, con el plan de inundaciones con 800 millones y se dice que no hay dinero”.
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